El Comité de Crisis de El Soberbio intensifica trabajos de prevención y relevamiento en los barrios más vulnerables ante la posible llegada del fenómeno climático El Niño, que podría generar lluvias superiores a las habituales y provocar inundaciones en diferentes sectores del municipio.
El jefe del Cuerpo de Bomberos Voluntarios, Julián Krujzelnicky, señaló que desde hace más de un mes se llevan adelante tareas de planificación junto con distintas instituciones para anticipar posibles escenarios de emergencia. Aclaró que el fenómeno previsto no es equiparable a la histórica inundación de 2014, que además de lluvias intensas estuvo asociada a la liberación de grandes volúmenes de agua desde una represa en Brasil.
Los pronósticos indican que en algunos meses las precipitaciones podrían triplicar los valores habituales, pasando de promedios cercanos a 200 milímetros a hasta 600 milímetros mensuales. Ante ese escenario, las inundaciones son una posibilidad concreta, aunque aún no se puede precisar su magnitud.
Como medidas preventivas, equipos municipales y promotores de salud recorren los barrios para identificar familias en zonas de riesgo. También se actualizan censos, se definen centros de evacuación y asistencia, y se organizan recursos para responder con rapidez ante una eventual emergencia.
Krujzelnicky explicó que la primera alerta se activa cuando el río Uruguay alcanza los 11 metros de altura; a partir de los 14 metros comienzan a verse afectadas viviendas en sectores como Galeano, Chivilcoy y Santa María.
Se elaboran además planes para asegurar servicios esenciales durante una contingencia, incluyendo abastecimiento de agua potable, energía eléctrica y recolección de residuos. Asimismo, se analizan estrategias para la distribución de alimentos, la atención sanitaria y la recepción y gestión de donaciones si fueran necesarias.
Los municipios argentinos y brasileños afectados por las crecidas gestionan una reunión con responsables de la represa Foz do Chapecó para mejorar los mecanismos de información y evaluar medidas que permitan regular los volúmenes de agua liberados en períodos críticos.
Finalmente, las autoridades pidieron a la población informarse únicamente por canales oficiales y advirtieron que, según las estimaciones actuales, los efectos del fenómeno podrían comenzar a sentirse desde la segunda quincena de julio y prolongarse hasta octubre del próximo año.
Fuente: FM Guaraní 93.5 MHz



