Un candidato con un cubo de basura en la cabeza, con una mancha oscura sobre los ojos y otra cuadrada sobre la boca, vestido con un traje espacial que remite a uniformes de ciencia ficción, se presenta como quien quiere limpiar la política de corrupción. Registrado en la papeleta como Conde Binface en la convocatoria provocada por el dirigente euroescéptico Nigel Farage en la circunscripción de Clacton-on-Sea, se define como un “guerrero espacial intergaláctico, líder de los Recyclons del planeta Sigma IX”.
Con experiencia en campañas, concurre ahora como “candidato de unidad” bajo el lema “No soy Nigel Farage” en la inusual elección por un solo escaño en el Parlamento de Westminster. Su iniciativa evoca la figura de Martin Bell, el corresponsal de la BBC que en 1997 se presentó como independiente contra la corrupción y desplazó al conservador Neil Hamilton tras el escándalo “cash for questions”, relacionado entonces con el empresario Mohammed Al Fayed y las comisiones por favores parlamentarios.
Binface ya participó en la anterior elección parcial de Makerfield en junio, proceso que allanó el camino hacia Downing Street para el primer ministro laborista Andy Burnham. Durante el recuento llamó la atención y en las fotos de la victoria aparecía junto al exalcalde de Gran Mánchester flanqueándolo, imagen que podría repetirse con Farage; detrás del personaje intergaláctico está el cómico y guionista británico Jonathan David Harvey.
Harvey, de 46 años, casado y padre de dos hijos, estudió Humanidades Clásicas en la Universidad de Oxford y ha trabajado en programas de sátira política para la televisión británica. Entre sus contribuciones como guionista figuran series destacadas como The Thick of It, Have I Got News For You y Yes Minister.
Ha publicado una biografía familiar en memoria de su hermano mayor, fallecido por una diabetes mal diagnosticada, titulada A Fan for All Seasons: A Journey through Life and Sport, donde aborda además la dependencia alcohólica de su padre y su afición compartida por diversos deportes. También ha escrito ensayos firmados por su alter ego, el conde intergaláctico.
En la campaña de Clacton, el humorista ha apostado por acciones llamativas: vídeos rodados en el malecón y la playa, proyecciones de estilo futurista sobre monumentos y un manifiesto que combina quejas del electorado con propuestas de tono satírico.
Entre sus promesas figura, en el cuarto punto de un programa de 20 medidas, “Prometo pasar más tiempo en Clacton-on-Sea que en Washington DC”, una alusión directa a Farage. Binface propone, a modo de broma política y para subrayar su apuesta local, nacionalizar a la cantante Adele y traer Eurovisión a Clacton en 2028 con él representando al Reino Unido. Aunque hay 34 candidatos en liza, el duelo real es entre dos: Farage, que arriesga su reputación, y Binface; incluso si Ganara, Farage podría no alcanzar el 58,7% de votos que obtuvo en 2024.

