Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) informaron que en operaciones recientes en el norte de la Franja de Gaza eliminaron a cuatro miembros de la rama militar de Hamás que, según el parte, planeaban acciones contra las tropas israelíes. También señalan haber destruido pozos de lanzamiento y lanzadores que la organización utilizaba para atacar objetivos en Israel.
Entre los fallecidos se citan a Wael Mahmoud Ali Labad y Maaz Muhammad Hassan Ahmad, identificados como activistas antitanque; Sameh Abu Kamil, descrito como comandante de pelotón; y Akram Ashraf Hamad Labad, señalado como francotirador. El comunicado militar indicó que estas intervenciones formaron parte de medidas para reducir amenazas inmediatas a las fuerzas desplegadas en Gaza.
Según el informe castrense, hace dos días se realizaron ataques puntuales que destruyeron infraestructura empleada para el lanzamiento de proyectiles. Las autoridades afirman que dichas instalaciones estaban destinadas a operaciones contra fuerzas y civiles israelíes. El Comando Sur de las FDI permanece desplegado en la zona con el objetivo de seguir neutralizando riesgos.
En el transcurso de la última semana se comunicó la eliminación de esos cuatro miembros de la milicia de Hamás en el norte de la Franja de Gaza, todos señalados por Israel como responsables de planificar ataques contra sus tropas. Las FDI mantienen un despliegue sostenido en el área en cumplimiento de su mandato de seguridad.
Ataque contra Hezbollah
Simultáneamente, el Ejército de Israel confirmó el martes la muerte de un integrante de Hezbollah en el sur del Líbano, en la localidad de Manzala, distrito de Nabatieh. Un portavoz militar indicó que el individuo representaba una amenaza para la seguridad de las tropas israelíes y fue localizado cerca de la zona de seguridad controlada por Israel.
El portavoz detalló que las FDI “atacaron y eliminaron al terrorista para eliminar la amenaza”. La acción fue explicada como parte de la política de no permitir que Hezbollah ponga en peligro a ciudadanos israelíes y como una demostración de disposición a actuar ante cualquier riesgo detectado.
Contexto político y militar en la frontera norte
La ofensiva se sitúa en el marco de un alto el fuego y de declaraciones del primer ministro Benjamín Netanyahu, quien durante una visita a las tropas en el sur del Líbano afirmó que Israel no retirará sus fuerzas mientras Hezbollah mantenga presencia armada en la región. Lo acompañaron el ministro de Defensa, Israel Katz, y mandos militares.
Netanyahu vinculó la permanencia militar con la protección de las comunidades del norte y la necesidad de crear “zonas de amortiguamiento” de alrededor de 10 kilómetros dentro de territorio libanés, donde, según informó, las FDI han evacuado civiles y destruido infraestructura empleada por Hezbollah. El primer ministro afirmó que esta estrategia busca prevenir ataques transfronterizos y es similar a la aplicada en Gaza.
El jefe de Gobierno ordenó a las tropas actuar “de inmediato” ante cualquier indicio de riesgo, calificando la instrucción como “inquebrantable”. Además, aseguró que desde marzo Israel ha neutralizado a 9.000 combatientes de Hezbollah, cifra que, según él, constituye parte del contingente estimado de la organización.
De acuerdo con los datos presentados por Netanyahu, la milicia chií, que recibe apoyo financiero de Irán, dispone actualmente de cerca de 12.000 cohetes y misiles, equivalentes al 8 % de un arsenal inicial estimado en 150.000 proyectiles. El acuerdo marco mediado por Estados Unidos entre Israel y Líbano prevé una salida gradual en dos zonas piloto bajo control del ejército libanés, pero no establece una retirada inmediata de las fuerzas israelíes ni detalles operativos adicionales.
El gobierno israelí considera que la exigencia de desarme de Hezbollah constituye un golpe estratégico al denominado “eje iraní” en la región.


