La familia de Eduardo Damián López despidió al policía de 33 años en una ceremonia realizada en Rosario. López falleció por un fuerte golpe en la cabeza durante un operativo de seguridad en la final de la Liga Cañadense de Fútbol, lo que le provocó un daño cerebral irreversible. Su hermana expresó: “No me resigno a perderte”.
El agente permaneció en terapia intensiva el domingo en el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (HECA) y murió al día siguiente. El parte médico confirmó muerte cerebral. El traumatismo fue consecuencia de una caída tras recibir el impacto de una piedra durante los incidentes ocurridos al finalizar el partido entre Club Atlético Carcarañá y Sportivo Las Parejas, en la ciudad de Carcarañá.
Este martes, familiares, amigos, allegados y numerosos compañeros de la fuerza realizaron una despedida en una sala de servicios fúnebres ubicada en la calle Corrientes al 1800 de Rosario. Desde allí partió el cortejo fúnebre con los restos hacia el Cementerio Parque de Villa Gobernador Gálvez.
Su hermana Belén también se despidió en redes sociales: “Hoy la última vez que te veo, que te voy a tocar, que te voy a besar”, escribió. Añadió que él la dejó “sola con tus princesas Pili y Mía”, en referencia a sus dos sobrinas, y concluyó: “Te amo, amor de mi vida, no te voy a soltar, no me resigno a perderte”.
Según publicó La Capital, la cuenta Vehículos de la Policía de Santa Fe, vinculada a agentes de la institución, se sumó a los mensajes de despedida y lamentó el crimen: “Ganó la violencia y perdió la sociedad. Un hombre salió de su casa con un uniforme, con la responsabilidad de cuidar a los demás y nunca volvió. Murió cumpliendo su deber”. Añadieron que “da bronca, duele y llena de impotencia pensar que la vida de un policía parezca valer menos que un partido de fútbol”.
López, oriundo de Rosario y perteneciente al Comando Radioeléctrico de Roldán, fue agredido el domingo mientras cumplía funciones en la final de la Liga. El intendente de Carcarañá, Miguel Vázquez, afirmó que los incidentes comenzaron cuando “un grupo de inadaptados” intentó ir a buscar a los jugadores de Sportivo tras la derrota de Cremería, lo que desencadenó una “batalla campal”.
La investigación determinó que el efectivo recibió el impacto de una piedra que le hizo perder el equilibrio y caer contra una estructura metálica, lo que le provocó una lesión muy grave en la región occipital del cráneo. Fue trasladado en código rojo al HECA de Rosario y falleció horas más tarde.
Con la confirmación del fallecimiento, la Policía de Investigaciones (PDI), con apoyo de grupos tácticos de la Policía de Santa Fe, efectuó allanamientos en las localidades de Carcarañá y Correa. Los procedimientos terminaron con la detención de dos hombres de 35 años identificados como Agustín A. y Juan Carlos Z., señalados como presuntos autores del ataque. Según Infobae, ambos quedaron a disposición del fiscal Juan Pablo Baños, quien conduce la investigación y los presentará en una audiencia imputativa en los Tribunales de Cañada de Gómez; aún no se informó la fecha.
Los operativos fueron coordinados por el Ministerio de Justicia y Seguridad de Santa Fe con personal de la PDI del departamento Iriondo y grupos de irrupción de la Unidad Regional XVII. Las autoridades provinciales ofrecieron una conferencia de prensa ese mismo lunes en la sede ministerial de Rosario para dar detalles de la investigación.


