Las fuerzas armadas iraníes realizaron ataques contra instalaciones militares estadounidenses en países del Golfo este jueves, en represalia por bombardeos estadounidenses en provincias costeras del sur y el este de Irán, poniendo a prueba el alto el fuego pactado hace tres semanas.
Un video de propaganda difundido este jueves mostraba a un miembro de la Guardia Revolucionaria escribiendo un mensaje en un misil, con la promesa de vengar la muerte del líder supremo, el ayatolá Ali Khamenei.
Los ataques coincidieron con el entierro de Khamenei en el santuario de Mashhad, que cerró una semana de grandes procesiones fúnebres y manifestaciones. Según el informe, Khamenei falleció en un ataque aéreo estadounidense el primer día del conflicto, el 28 de febrero.
El ejército de Estados Unidos indicó el miércoles que sus recientes bombardeos buscaban mantener abierto el estrecho de Ormuz, después de acusar a fuerzas iraníes de atacar tres petroleros en la zona. Las acciones se produjeron pocas horas después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, dijera que creía que el alto el fuego provisional con Irán había terminado.
Estados Unidos atacó por segundo día consecutivo e Irán respondió golpeando objetivos vinculados a aliados estadounidenses en el golfo Pérsico, lo que aumentó el temor de un recrudecimiento del conflicto ante los limitados avances en la vía diplomática.
El Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó en X que atacó alrededor de 90 objetivos el miércoles —tras otros 80 el día previo— con el objetivo de “seguir degradando” la capacidad iraní para atacar el transporte marítimo en el estrecho de Ormuz. Por su parte, la agencia semioficial Iranian Students’ News Agency reportó que Irán atacó bases estadounidenses en Baréin, Kuwait y Qatar.
“Cada vez que nos golpeen, nosotros golpearemos 20”, dijo el presidente Donald Trump a periodistas a bordo del Air Force One.
Al ser consultado sobre si esto implicaba un retorno a una guerra total, añadió: “No lo sé. Ganaríamos muy rápido. Tenemos muchas formas de ganar”.
Los enfrentamientos se produjeron aproximadamente tres semanas después de que Estados Unidos e Irán firmaran un acuerdo de paz provisional que abrió un período de negociación de 60 días para resolver asuntos pendientes. Esas conversaciones están suspendidas mientras Irán celebra los funerales masivos por Khamenei y no han mostrado avances significativos.
En respuesta a los ataques contra buques en el estrecho que atribuyó a Irán, Estados Unidos revocó una exención que permitía nuevas ventas de petróleo iraní —una condición del acuerdo provisional—. El tránsito marítimo quedó casi paralizado el jueves, y Teherán insiste en mantener el control del paso, una de las múltiples discrepancias entre ambas partes.
Los precios del petróleo registraron volatilidad: el crudo Brent, referencia mundial, bajó alrededor de 0,5% hasta US$77,50 por barril tras subir más de 5% el miércoles, cuando se intensificaron los combates.
El CENTCOM señaló que atacó sistemas de defensa aérea, activos de vigilancia costera y depósitos de misiles y drones iraníes. Medios iraníes también informaron que las fuerzas estadounidenses bombardearon vías ferroviarias, lo que obligó a suspender la línea que conecta Teherán con Mashhad, donde tendría lugar el entierro de Khamenei.
La Guardia Revolucionaria Islámica advirtió, según Press TV, que podría ampliar sus ataques. El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, afirmó que “Estados Unidos aún no ha aprendido que intimidar y romper sus compromisos ya no sale gratis”.
“Quiero ser claro: si atacan, recibirán una respuesta”, escribió Ghalibaf en X.
El primer ministro de Qatar, jeque Mohammed bin Abdulrahman Al Thani, habló por teléfono con el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araghchi, sobre la escalada, informó la cancillería catarí. En el comunicado se indicó que los ataques contra buques comerciales en el estrecho de Ormuz minan la confianza y perjudican los esfuerzos para la seguridad regional.

