El municipio de Nueva Guinea, en la Región Autónoma de la Costa Caribe Sur de Nicaragua, está consternado tras el asesinato de María Vanessa González Rodríguez, una joven de 18 años.
La investigación, que inicialmente parecía lineal, cambió en las últimas horas con la detención de un nuevo sospechoso y la revelación de detalles que han reavivado la preocupación por la violencia de género en la zona.
El hallazgo ocurrió la mañana del domingo 12 de julio, cuando transeúntes junto a la laguna artificial Las Vegas, en la zona 7 de Nueva Guinea, divisaron un cuerpo flotando y avisaron a las autoridades. Los peritos confirmaron que se trataba de María Vanessa González Rodríguez.
Los primeros peritajes forenses indicaron que al momento del hallazgo el cuerpo presentaba alrededor de 48 horas de fallecida y un avanzado estado de descomposición. Fue trasladado a la morgue del Hospital Departamental Jacinto Hernández, donde se practicó la autopsia correspondiente.
Los resultados determinaron que la causa principal de la muerte fue asfixia por estrangulamiento; además, el cuerpo presentaba múltiples heridas causadas por un arma cortopunzante. Posteriormente, los restos fueron entregados a sus familiares para el sepelio, en medio de reclamos de justicia por parte de la comunidad.
La reconstrucción del crimen
Con base en las evidencias recopiladas, los investigadores reconstruyeron los hechos ocurridos el viernes 10 de julio. Ese día, Vanessa acudió a la vivienda de Pedro Juan Angulo Icabalceta, de 56 años, con quien, según las hipótesis, mantenía una relación sentimental en privado. En el interior de la casa se produjo una discusión que derivó en el uso de fuerza física contra la joven, provocándole la asfixia que le causó la muerte.
Tras el homicidio, el presunto agresor ocultó el cadáver en un saco y lo trasladó hasta la laguna artificial con la intención de deshacerse de él. En el lugar le ocasionó una herida profunda en el abdomen con un arma blanca, aparentemente para evitar que el cuerpo flotara por los gases de la descomposición; aun así, el cuerpo emergió dos días después.
Un testigo de la zona señaló haber visto a Angulo Icabalceta cargar un saco pesado con dirección a la laguna Las Vegas en los días previos al hallazgo, información que resultó clave para la investigación.
Tras ese testimonio, las autoridades realizaron un allanamiento en la vivienda del señalado, donde los peritos hallaron pruebas que vinculan al sospechoso con el hecho: un pantalón, ropa interior perteneciente a la víctima y un mechón de cabello de la joven.
El presunto responsable fue detenido y puesto a disposición de las autoridades judiciales para el inicio del proceso penal correspondiente.

