Araceli González fue invitada a la mesa de Mirtha Legrand el fin de semana y se quebró al recordar la ruptura con su exmarido Adrián Suar; las imágenes se viralizaron y, el lunes, la actriz aseguró que lo sucedido dejó expuesta a la producción del programa.
Ante la consulta de la conductora sobre la falta de comunicación entre ella y Suar, teniendo en cuenta que comparten a su hijo Toto, González respondió: “No me llevo. Pero no por una elección mía” y se puso a llorar.
Consultada por los cronistas el lunes sobre lo ocurrido el sábado, dijo que le había pedido a la producción de Mirtha Legrand que “cortaran la parte del llanto”, pero que no cumplieron con su pedido.
Explicó que pidió que se editara la parte en la que lloró porque no quería que se mostrara, pero que no lo hicieron. Añadió que, en otra entrevista con Pergolini, le habían preguntado si quería que se editara algo y ella respondió que no.
Comentó además que durante cuatro años fue invitada a Mirtha y solía declinar las invitaciones, pero que ahora sintió que, si iba a Pergolini, también debía aceptar ir a Mirtha; consideró que la difusión de su llanto fue una falta de respeto.
Sobre si reclamó con la producción, dijo que habló con una persona que la contuvo, porque a nadie le gusta llorar en público y eso expone la vulnerabilidad. Aclaró que no fue solo por la situación amorosa, sino que la invadió una gran sensibilidad; pese a eso, dijo que mantuvo la compostura hasta el final.
Qué dijo Araceli González sobre Adrián Suar
González describió a Adrián como “un hombre muy poderoso en la televisión” que a menudo está rodeado de mucha gente, lo que no siempre es positivo; señaló que es difícil decidir con quién mantenerse y con quién no, y expresó que se sintió “la no elegida”.
Lo reconoció como un hombre muy talentoso que apostó y transformó la televisión argentina, y contó que le dice a su hijo Toto que no siempre es consciente de lo que fue su padre.
Comparó su divorcio con Suar con la separación de su primer matrimonio, que fue más conciliada con el padre de Flor Torrente. Dijo que divorciarse no es fácil, que fue un momento difícil pero que, con el tiempo, en ese otro caso hubo un gesto de agradecimiento y contacto que ella valora como conciliación, aunque no siempre es posible llegar a eso.
Al hablar del final de su relación con Suar, la actriz comentó entre lágrimas que tuvo que “soltar”, que trabajó mucho en dejar ir, y que se trató de un hombre al que amó profundamente.
Finalmente, afirmó que le duele ver sufrir a su hijo y que, como madre, su rol fue protegerlos. Relató que se dedicó a cuidar a sus hijos y a defender lo necesario detrás de cámara, y que nunca le interesó hacer prensa con estos temas.


