Al principio pareció que la disputa entre Wanda Nara y Mauro Icardi estaba entrando en una fase de distensión, tras declaraciones de Nara en las que dijo mantener diálogo cotidiano con su exesposo y que lo considera parte de la familia. Sin embargo, Icardi negó rotundamente esas afirmaciones y reavivó el conflicto.
Icardi aseguró que nunca habló con Nara desde su separación y cuestionó la veracidad de sus declaraciones. Además detalló una serie de acusaciones contra ella: denuncias falsas por violencia de género, maniobras judiciales para excluirlo de propiedades y para impedirle ver a sus hijas durante seis meses, retención de dos niñas durante once horas, insultos hacia menores y conducta que, según él, dañó la relación de las niñas con su padre y su familia. También rechazó una comparación pública de Nara con una víctima de abuso y afirmó que lo había estafado por siete millones de euros, hecho que dijo es de conocimiento público.
Para cerrar, Icardi enfatizó que no retomaría ningún tipo de vínculo ni diálogo con Nara y sostuvo que, en su vida, ella es únicamente la madre de sus hijas, no parte de su familia.


