Evangelina Anderson está en proceso de recuperación de la voz tras una cirugía de cuerdas vocales destinada a retirar pólipos. Cumple con los ejercicios de rehabilitación indicados por su fonoaudióloga, respeta el reposo vocal absoluto y comparte el avance del tratamiento en sus redes sociales.
En su cuenta de Instagram explicó que la operación fue necesaria porque los pólipos afectaban su vida cotidiana y su trabajo. Informó con transparencia que esperaba recuperar su voz habitual y que debía guardar silencio absoluto durante siete días para favorecer la evolución.
En forma directa contó que se sometía a la intervención para quitar los pólipos y que permanecería aproximadamente una semana sin hablar, algo que calificó como difícil pero necesario para su recuperación.
La cirugía fue programada y no constituyó una emergencia, lo que le permitió organizar a su familia y sus compromisos laborales antes del procedimiento. Tras la operación debió adaptar su entorno inmediato a la restricción de hablar y afrontó la situación con serenidad, comunicándolo abiertamente en sus publicaciones.
En sus historias remarcó la dificultad de no poder comunicarse verbalmente y destacó la importancia de seguir las indicaciones médicas y respetar el reposo vocal, uno de los principales desafíos durante la rehabilitación.
En una de las imágenes aparece sentada, con una expresión resignada pero amable, mostrando un cartel escrito a mano que dice: “Buenas noches! No puedo hablar, me operaron las cuerdas vocales…”. La publicación iba acompañada de la aclaración: “Así por todos lados en estos días…”
Entre los ejercicios de recuperación que mostró bajo supervisión profesional figura la técnica de burbujas, que consiste en soplar con un tubo plástico dentro de una botella con agua. Detalló cómo realiza estos ejercicios antes de salir al aire y, con humor, expresó lo frustrante que es no poder hablar.
El apoyo del equipo médico fue un aspecto clave. Anderson expresó públicamente su agradecimiento a la fonoaudióloga Victoria Rodríguez Claro y al cirujano Rafael Perrone, compartió imágenes con ellos y señaló que se sentía “en manos de los mejores”, subrayando la importancia de la confianza en los profesionales.
También recibió acompañamiento de sus amistades durante la recuperación. En los videos difundidos se ve a la poetisa Cata Guebel a su lado, utilizando el humor para sobrellevar el silencio y poniendo de relieve la dificultad de no poder expresar opiniones o testimonios con normalidad. En una escena, después de que le dejaran un mensaje escrito de “te adoro”, Anderson gesticula que no puede hablar mientras su amiga bromea sobre la situación.
Ante este proceso, Anderson se muestra decidida y cumple estrictamente las indicaciones médicas. Sus publicaciones buscan normalizar y aclarar la experiencia quirúrgica, ofreciendo información útil para otras personas que atraviesen situaciones similares.


