Francia calificó de “infundada” la decisión de Irán de declarar terroristas a las fuerzas de países europeos, la describió como una respuesta “consternadora” del régimen de Teherán y exigió la liberación de presos, el cese de las ejecuciones y cambios inmediatos en su política interna y exterior.
Fuentes de la diplomacia francesa dijeron que la medida anunciada por los ayatolás carece de base jurídica y política. Añadieron que París respalda la inclusión del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) en la lista de organizaciones terroristas por su papel en la represión de las protestas.
«Por eso, Francia ha apoyado su inclusión en la lista de organizaciones terroristas», indicaron las fuentes.
El Gobierno francés exigió al régimen iraní la liberación inmediata de los prisioneros, el fin de las ejecuciones, el levantamiento del bloqueo digital y que permita a la Misión de Investigación del Consejo de Derechos Humanos de la ONU indagar sobre los crímenes cometidos en Irán.
El ministro de Exteriores, Jean-Noël Barrot, relacionó la reacción de Teherán con el contexto de tensión internacional y con la presión diplomática ejercida sobre el régimen.
Barrot señaló que Estados Unidos está en posición de lanzar una operación militar contra Irán y, al mismo tiempo, ha ofrecido negociaciones al régimen, que según él debe aceptarlas, hacer concesiones importantes y cambiar radicalmente su postura.
El ministro afirmó que Irán debe dejar de ser una amenaza para la región y para los intereses de seguridad occidentales, y recalcó que la represión interna no puede quedar sin consecuencias.
«El pueblo iraní debe recuperar su libertad», dijo Barrot, calificando la represión de las protestas como un “crimen de masas” que no puede quedar impune.
Exigió además que el régimen ponga fin a la opresión, libere a los presos, detenga las ejecuciones, restablezca el acceso a Internet y devuelva al pueblo iraní el control de su futuro.
El jefe de la diplomacia francesa confirmó que mantiene contactos con autoridades iraníes para tratar la situación de ciudadanos franceses detenidos en Irán.
Indicó que ha abordado con responsables iraníes los casos de Cécile Kohler y Jacques Paris, detenidos en 2022 por presunto espionaje y liberados en noviembre pasado, aunque permanecen en Irán y se encuentran en la residencia de la embajada francesa.
Las autoridades francesas subrayaron que la decisión de Irán de declarar terroristas a fuerzas europeas no cambia la postura de París sobre la situación interna ni su apoyo a la rendición de cuentas por la represión.
Francia reiteró la necesidad de que las autoridades iraníes permitan el trabajo de los mecanismos internacionales de investigación y adopten medidas inmediatas para poner fin a las violaciones de derechos humanos.
Las tensiones entre Irán y la Unión Europea se han intensificado por la represión de las protestas, que según la Oficina de la ONU para los Derechos Humanos han dejado al menos 3.117 muertos; organizaciones opositoras elevan la cifra a más de 6.000 fallecidos y reportan más de 40.000 detenciones.
La relatora especial de la ONU, Mai Sato, informó que médicos iraníes estiman hasta 20.000 muertos, aunque Naciones Unidas advirtió que es difícil verificar esos datos debido a las restricciones impuestas por el régimen.
El Consejo de Derechos Humanos de la ONU aprobó una resolución que denuncia asesinatos, desapariciones forzadas y torturas a manifestantes en Irán, y prorrogó por dos años el mandato de la Misión Internacional Independiente de Investigación.
La portavoz de la Oficina de la ONU, Ravina Shamdasani, insistió en la importancia de investigaciones independientes y conformes a los estándares internacionales.
(Con información de EFE y AFP)


