El presidente iraní, Masud Pezeshkian, ordenó abrir negociaciones con Estados Unidos sobre el programa nuclear iraní, informó este lunes un medio local, después de que el presidente Donald Trump expresara optimismo sobre la posibilidad de un acuerdo que evite una intervención militar.
“El presidente Masud Pezeshkian ha ordenado la apertura de conversaciones con Estados Unidos”, publicó la agencia Fars, citando una fuente gubernamental.
La presión sobre Teherán se ha intensificado desde principios de enero, tras la fuerte represión de una ola de protestas que comenzaron por el aumento del costo de la vida y derivaron en un movimiento contra el régimen teocrático vigente desde la revolución de 1979.
Después de haber planteado la opción de una acción militar y de desplegar varios buques en el Golfo, el presidente estadounidense Donald Trump dijo el domingo que esperaba “lograr un acuerdo” con Irán.
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“Países de la región actúan como intermediarios para el intercambio de mensajes”, declaró este lunes el portavoz de la cancillería iraní, Esmail Baqai.
Egipto, Arabia Saudita y Turquía han participado en esas consultas.
“Estamos examinando y puliendo los detalles de cada etapa del proceso diplomático, que esperamos cerrar en los próximos días. Esto incluye el método y el marco de trabajo”, añadió Baqai.
El portavoz desmintió, sin embargo, haber recibido un ultimátum de Trump: Irán “nunca acepta ultimátums”, afirmó.
Una “guerra regional”
La víspera, el líder supremo iraní, Alí Khamenei, advirtió que una acción militar estadounidense podría desencadenar una “guerra regional”.
Según la agencia Tasnim, que citó una fuente informada, aún no se han fijado el lugar ni la fecha, pero las conversaciones probablemente se celebrarán a alto nivel.
En el bando iraní podría participar el canciller Abás Araqchi, mientras que por la parte estadounidense intervendría el enviado especial de Trump, Steve Witkoff.
Las dos partes ya realizaron una breve ronda de conversaciones en 2025, antes del conflicto de 12 días iniciado en junio por Israel.
Esas conversaciones se bloquearon en el punto relativo al enriquecimiento de uranio.
Estados Unidos exige que Irán renuncie por completo al enriquecimiento, algo a lo que Teherán se resiste, alegando su derecho bajo el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP), del que es signatario.
“El presidente Trump dice ‘no a las armas nucleares’ y estamos totalmente de acuerdo con ese punto. (…) Por supuesto, a cambio, esperamos un levantamiento de las sanciones”, dijo Araqchi el domingo.
“Así que este acuerdo es posible. No hablamos de cosas imposibles”, insistió.
Países occidentales sospechan que la República Islámica busca dotarse de un arma nuclear, sospecha que Teherán niega.
Detención de extranjeros
Mientras tanto, en Irán continúa la represión de las protestas.
La televisión estatal informó este lunes que cuatro extranjeros, cuya nacionalidad no se precisó, fueron detenidos por su “participación en los disturbios”.
Según la ONG Human Rights Activists News Agency (HRANA), con sede en Estados Unidos, más de 42.000 personas habrían sido detenidas durante las protestas.
La misma organización afirma haber podido confirmar 6.842 muertos, en su mayoría manifestantes, aunque advierte que la cifra podría ser mucho mayor.
Las autoridades iraníes reconocen la muerte de miles de personas, pero sostienen que la mayoría eran agentes de seguridad o transeúntes y que fallecieron a manos de “terroristas”.
El gobierno atribuye además la oleada de protestas a una operación orquestada por Estados Unidos e Israel.
Por otro lado, los embajadores de varios países europeos en Teherán fueron convocados después de que la Unión Europea decidiera designar a los Guardianes de la Revolución como “organización terrorista”.
No obstante, Baqai advirtió este lunes que la convocatoria de los embajadores es “una medida mínima” y anticipó que habrá próximas represalias.
(Con información de AFP)


