24 de febrero de 2026
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Ucrania conmemora cuatro años de la invasión rusa

Ucrania conmemora este martes el cuarto aniversario de la invasión a gran escala de Rusia, apoyada por sus aliados más cercanos, sin señales de una pronta resolución para el conflicto más sangriento en Europa desde la Segunda Guerra Mundial.

Desde el inicio de la ofensiva rusa el 24 de febrero de 2022 se registraron decenas de miles de víctimas. El Kremlin esperaba una victoria rápida, pero encontró una resistencia ucraniana más intensa de la prevista.

La guerra tuvo impactos globales: varios países europeos aumentaron su gasto militar ante el riesgo de un enfrentamiento directo con Rusia. Las conversaciones diplomáticas, reanudadas el año pasado con la mediación de Estados Unidos bajo la administración de Donald Trump, no trajeron avances significativos sobre el terreno, salvo intercambios de rehenes, y la destrucción en Ucrania continúa.

Los desafíos de la reconstrucción se agravan por los bombardeos diarios de Moscú con misiles y drones avanzados contra infraestructura crítica. Estos ataques han dejado a muchos residentes sin calefacción ni electricidad, entre otros servicios básicos.

Para el aniversario están previstas la presencia de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y del presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, en Kiev. Ambos confirmaron su asistencia a una ceremonia conmemorativa, la visita a una instalación energética dañada por ataques rusos y una reunión con el presidente ucraniano Volodimir Zelensky. También participarán en una videoconferencia con la llamada “Coalición de Voluntarios”, formada por aliados como Reino Unido, Francia y Alemania.

Los países occidentales impusieron sanciones severas a Moscú, lo que llevó a Rusia a redirigir parte de sus exportaciones de petróleo hacia mercados asiáticos.

Hoy Rusia ocupa cerca del 20% del territorio ucraniano y sigue llevando a cabo ataques diarios contra zonas e infraestructuras civiles, lo que provocó la peor crisis energética desde el inicio del conflicto, agravada por las bajas temperaturas invernales.

A pesar de las importantes pérdidas, las fuerzas rusas avanzaron con lentitud en los últimos meses, especialmente en la región oriental del Donbás, donde se registran combates intensos y que Moscú aspira a anexar. Las negociaciones mediadas por Estados Unidos continúan, mientras Zelensky exige garantías de seguridad de Washington antes de contemplar cualquier “compromiso” con Rusia, incluso en materia territorial.

Rusia rechazó las propuestas ucranianas de desplegar tropas europeas en Ucrania tras un eventual alto el fuego. El presidente Vladimir Putin advirtió que recurriría a la fuerza si la diplomacia no prospera. El conflicto, que cumple ya cuatro años, devastó a Ucrania, que antes de la invasión estaba entre los países más pobres de Europa. Un informe conjunto del Banco Mundial, la Unión Europea y las Naciones Unidas calcula que la reconstrucción costará aproximadamente 558.000 millones de dólares en la próxima década.

El Kremlin justificó la invasión como una medida para frenar las aspiraciones de Ucrania de ingresar en la OTAN, alegando amenazas a su seguridad. En una ceremonia oficial, Putin afirmó que las tropas rusas defienden las “fronteras” en Ucrania para garantizar la “paridad estratégica” y el “futuro” de Rusia.

Desde la perspectiva ucraniana, la guerra es vista como un intento de restaurar el imperialismo ruso. En una entrevista con la BBC, Zelensky declaró que Putin “ya había comenzado” la Tercera Guerra Mundial y sostuvo que Rusia busca imponer al mundo un estilo de vida distinto y cambiar las decisiones que la gente ha tomado sobre su propia vida.

Las consecuencias de la invasión en números

Un informe del Center for Strategic and International Studies (CSIS) estima que la guerra dejó hasta 1,8 millones de soldados muertos, heridos o desaparecidos en ambos bandos desde el 24 de febrero de 2022.

Según el CSIS, Rusia habría sufrido alrededor de 1,2 millones de bajas, incluidas hasta 325.000 muertes de tropas entre febrero de 2022 y diciembre de 2025, lo que representaría la mayor cifra de muertes militares para una gran potencia desde la Segunda Guerra Mundial. Moscú no publica cifras actualizadas de bajas desde enero de 2023, cuando informó de más de 80 muertes en un ataque ucraniano y un total de algo más de 6.000 bajas militares confirmadas.

El CSIS calcula que Ucrania tuvo entre 500.000 y 600.000 bajas militares, con hasta 140.000 muertes. El presidente ucraniano señaló que 55.000 soldados nacionales murieron y que muchos permanecen desaparecidos. Ni Rusia ni Ucrania ofrecen datos verificables y no existe un recuento independiente completo.

La Misión de Monitoreo de Derechos Humanos de la ONU reportó 14.999 muertes de civiles en Ucrania desde el inicio de la invasión y más de 40.600 civiles heridos, advirtiendo que las cifras reales probablemente sean mayores. El conflicto dejó al menos 763 niños muertos. El año 2025 fue el más letal para la población civil desde 2022, con 2.514 civiles muertos y 12.142 heridos, un incremento del 31% respecto a 2024.

El Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW) indica que Rusia ocupa actualmente el 19,4% del territorio ucraniano. En el último año, las fuerzas rusas aumentaron su control territorial en apenas un 0,79%, pese a los altos costos en personal y material. Antes de la invasión a gran escala, Rusia controlaba cerca del 7% del país, incluidas Crimea y partes de Donetsk y Lugansk.

La ayuda militar extranjera a Kiev cayó un 13% en 2025 respecto al promedio anual entre 2022 y 2024, según el Instituto Kiel de Alemania. Esta reducción coincide con la suspensión del envío de armas estadounidenses financiadas por Estados Unidos tras la llegada al poder de Donald Trump hace poco más de un año. En contraste, los países europeos aumentaron su ayuda militar un 67% en comparación con el periodo 2022-2024. La asistencia humanitaria y financiera también disminuyó un 5% en el último año frente al promedio de los tres años anteriores.

En términos humanitarios, 5,9 millones de civiles ucranianos abandonaron el país desde el inicio del conflicto, de los cuales 5,3 millones se refugiaron en países europeos, según la ONU. Otros 3,7 millones se desplazaron dentro de Ucrania. Antes de la guerra, la población ucraniana superaba los 40 millones de personas.

La Organización Mundial de la Salud registró 2.851 ataques rusos que afectaron la atención sanitaria en Ucrania entre febrero de 2022 y el 11 de febrero de 2026. Esos incidentes incluyeron 2.347 ataques contra instalaciones de salud y otros que dañaron vehículos y depósitos de suministros médicos.

(Con información de AFP y Associated Press)

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