24 de febrero de 2026
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Tía Maruca cambia de dueño y busca reanudar producción

La fábrica de galletitas Dilexis, ubicada en el departamento de Albardón, San Juan, inició una nueva etapa tras la llegada de Juan Carlos Crovella, empresario con experiencia en la industria alimentaria. El cambio de gestión se produjo en un contexto de crisis financiera que amenazó la continuidad de la producción y los puestos de trabajo de 296 empleados.

En la segunda mitad de 2025 la planta registró demoras en el pago de salarios, lo que generó incertidumbre y reclamos por parte de los trabajadores. Estas dificultades se sumaron a problemas previos: en 2019 la empresa ya había tenido apremios económicos y recurrió al pago escalonado de sueldos. Esas situaciones afectaron la confianza del personal y la capacidad operativa de una compañía que durante años fue una de las principales productoras de galletitas del país.

La llegada del grupo inversor liderado por Crovella representó una oportunidad de recomposición. El nuevo control se asumió con el compromiso de mantener los puestos de trabajo y se impulsaron inversiones orientadas a la modernización de la planta, la actualización tecnológica y la recuperación del ritmo productivo.

En enero de 2026 la empresa comenzó a regularizar los pagos salariales, según consignó Tiempo de San Juan, y a reactivar de forma progresiva las líneas de producción. El proceso incluyó la inyección de capital y mejoras en la infraestructura con el objetivo de devolver competitividad a la marca y sostener el empleo en Albardón y zonas aledañas.

El contexto económico general y las particularidades del sector alimenticio influyeron en la situación de Dilexis: caída de la demanda interna, aumento de costos operativos y necesidad de adaptar la estructura a nuevos desafíos de mercado. En ese marco, la intervención del grupo inversor resultó determinante para evitar el cierre de la planta y preservar el tejido laboral local.

La nueva administración también asumió compromisos con proveedores y clientes para recuperar la confianza y recolocar los productos en góndolas de supermercados y comercios de todo el país. La estrategia incluyó diversificar la oferta y explorar nuevos mercados tanto a nivel nacional como internacional.

El gobierno provincial acompañó la transición con gestiones destinadas a sostener la producción y minimizar el impacto social de la crisis. Las autoridades priorizaron el diálogo entre la empresa y los trabajadores, en un contexto donde la planta de Dilexis es uno de los principales empleadores privados de la región.

Además, la empresa propuso reforzar la capacitación del personal e incorporar tecnologías para optimizar procesos internos y elevar la calidad de los productos. El plan de inversiones contempló la adquisición de maquinaria, mejoras en los sistemas de control de calidad y proyectos de eficiencia energética.

El resurgimiento de Dilexis, bajo la nueva gestión, se apoya en la preservación del empleo, la actualización tecnológica y un trabajo articulado con el Estado provincial. La compañía busca consolidar su presencia en el mercado y garantizar la producción sostenida de sus galletitas Tía Maruca, su producto emblemático.

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