Falleció Javier Francisco “Pipo” Marín, dirigente histórico de Club Atlético Acassuso y figura relevante en la estructura de la AFA. En el momento de su muerte ocupaba el puesto de vicepresidente 1° en Acassuso y había desempeñado múltiples responsabilidades dentro de la institución de San Isidro. Fue conocido por su cercanía con dirigentes como Claudio Tapia y Pablo Toviggino, especialmente en lo relativo a la organización del fútbol de las categorías inferiores.
La Asociación del Fútbol Argentino manifestó su profundo pesar por su muerte y remitió sus condolencias a la familia, a la dirigencia del club y a la comunidad del fútbol argentino, destacando su compromiso y su identificación con los valores institucionales.
Marín llegó a ser miembro titular del Comité Ejecutivo de la AFA y presidió la Comisión de Desarrollo. Durante su trayectoria mantuvo vínculos con figuras históricas como Julio Humberto Grondona y colaboró activamente con la gestión de Claudio “Chiqui” Tapia, a quienes reconoció públicamente como referentes en distintas ocasiones.
En la AFA presidió la Mesa Directiva de la Primera D, la Primera C y la B Metropolitana. En la última etapa figuraba como vocal titular por el ascenso, presidente de la Comisión de Desarrollo y de la Comisión de Deportividad, Responsabilidad Social y Sustentabilidad. En redes sociales reafirmó en varias oportunidades su apoyo a la conducción encabezada por Tapia y a la figura de Pablo Toviggino.
Con más de 35 años como directivo en Acassuso —club que reinauguró su estadio en marzo de 2025 y cuyo palco presidencial lleva el nombre de Chiqui Tapia—, Marín contribuyó al crecimiento institucional y deportivo de la entidad. Tras el reciente ascenso, el club compite en la Primera Nacional y celebró victorias tempranas en la temporada.
Su influencia en la AFA se forjó a través de alianzas políticas y una capacidad para mantenerse cerca de los centros de decisión. Inicialmente alineado con la estructura de Grondona, apoyó luego otras candidaturas y terminó consolidándose como un colaborador cercano de la actual conducción, participando en decisiones estratégicas de la asociación.
En redes, en distintos momentos reafirmó su lealtad a Tapia y Toviggino y publicó mensajes de gratitud y reconocimiento hacia quienes consideraba compañeros y referentes dentro del fútbol nacional.
La relación con la cúpula de la AFA le permitió acceder a ámbitos de trabajo con la selección nacional. Formó parte de delegaciones en partidos trascendentes y gestionó apoyos para eventos internacionales, participando en giras y en la organización de compromisos oficiales que incluyeron etapas clasificatorias a Mundiales.
PROBLEMAS CON LA JUSTICIA
En 2018 Marín fue mencionado en la investigación judicial por los abusos a menores que afectó al Club Atlético Independiente y puso bajo la lupa a varios dirigentes del fútbol argentino. Su nombre apareció en registros telefónicos y en dispositivos relacionados con víctimas; además fue vinculado telefónicamente con Martín Bustos, árbitro implicado en la misma causa.
En ese contexto Marín declaró públicamente que su situación personal y familiar se veía afectada por la exposición mediática y negó tener responsabilidad en los hechos, poniendo su situación a disposición de la Justicia. La fiscal a cargo, María Soledad Garibaldi, lo notificó de la investigación por presuntos delitos vinculados a abuso y corrupción de menores y grooming. En la causa, el árbitro Martín Bustos fue condenado en 2023 a 12 años de prisión.
EL COMUNICADO DE LA AFA
La Asociación del Fútbol Argentino expresó su profundo dolor por la muerte de Javier Francisco “Pipo” Marín, vicepresidente de Club Atlético Acassuso y vocal del Comité Ejecutivo. La AFA trasladó sus condolencias a su familia, a la comunidad de Acassuso y a quienes trabajaron con él, destacando su compromiso institucional y su dedicación al fútbol argentino.
Desde su rol en Acassuso y en el Comité Ejecutivo, Marín participó de los debates y de la construcción colectiva de políticas para el desarrollo del fútbol en todas sus categorías. Fue valorado por su disposición al diálogo, su firmeza conceptual y por su vocación de servicio en la gestión dirigencial.
Quienes lo conocieron resaltaron su calidad humana, su responsabilidad y su búsqueda de consensos. Su actividad y su compromiso le valieron reconocimiento dentro del ámbito dirigencial y lo transformaron en una voz influyente en la defensa de los intereses de los clubes.
En este momento de tristeza, la AFA acompañó a su familia y a la comunidad de Acassuso, expresando sus oraciones por su descanso y reconociendo la huella que deja en el fútbol argentino.

