27 de febrero de 2026 – 13:05
Con precios sobrecalentados, la cercanía de la cosecha gruesa y el programa monetario en foco, los mercados financieros trazan sus expectativas para el próximo mes.
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Los economistas ajustaron al alza sus previsiones de inflación.
Se estima que, con el nuevo dato de inflación de febrero —probablemente inferior al de enero— el Gobierno intentará reducir ligeramente las tasas. El objetivo para marzo sería lograr tasas más bajas que permitan reactivar algunos sectores de la economía.
Econviews no descarta nuevas volatilidades durante marzo, mientras que Claudio Caprarulo, director de Analytica, prevé un escenario similar al de febrero: no esperan cambios significativos en la tasa de interés ni en el tipo de cambio.
¿El dólar seguirá bajo control?
Caprarulo señaló que el Gobierno parece cómodo con el esquema actual siempre que acumule reservas y mantenga al dólar como ancla para la inflación. No obstante, advirtió que esa estrategia se apoyó en una fuerte emisión de deuda corporativa que ya comenzó a desacelerarse, por lo que la compensación debería provenir de un mayor volumen de exportaciones por la estacionalidad agrícola.
De modo similar, un economista de ACM proyectó un dólar relativamente estable, impulsado por una mayor oferta de divisas: ingresos vinculados a emisiones de deuda privadas y públicas y una elevada liquidación del agro que en gran medida se canaliza al mercado cambiario.
Añadió que la demanda de dólares es más moderada que el año pasado, cuando el clima electoral incentivó una mayor cobertura. Aunque el turismo puede aportar algo de demanda estacional, se espera que el atesoramiento sea inferior al registrado el año anterior.
Glustein destacó que probablemente en marzo continúe la apreciación cambiaria, principalmente por el ingreso de divisas derivado de la exportación de la cosecha.


