La pelea se desarrolló en la Plaza de Toros de Colonia, Uruguay, un escenario que volvió a recibir boxeo tras varias décadas de ausencia. Allí se enfrentaron el bonaerense Lucas Argañaraz y el senegalés Touba Niang en un combate intenso caracterizado por cambios de ritmo y momentos de dominio alternado por parte de ambos púgiles.
Desde los asaltos iniciales quedó claro que sería un encuentro de trámite cambiante: ninguno de los dos se guardó nada, y se alternaron rondas en las que favoreció la velocidad y otras en las que prevaleció la potencia. Argañaraz, representante de Monte Grande, mostró constancia y capacidad para imponer su ritmo en pasajes decisivos, mientras que Niang replicó con agresividad y combinaciones que obligaron a mantenerse atento.
El combate terminó en el noveno round por KOT a favor de Argañaraz, resultado que le permitió al argentino conquistar el título Feconsur en la división welter. La definición llegó después de una pelea disputada, en la que la victoria reflejó la suma de aciertos del local en los momentos claves del pleito, así como su capacidad para resistir y contrarrestar los ataques del rival.
Más allá del triunfo deportivo, la velada tuvo un cierre cargado de emoción: en la misma Plaza de Toros y frente al público presente, Argañaraz realizó una propuesta de matrimonio, un gesto que convirtió la noche en algo más que una jornada pugilística. La escena sorprendió a los asistentes y añadió un matiz íntimo y celebratorio a la coronación deportiva fuera del país.
En conjunto, la jornada combinó deporte y emoción: la reaparición de la Plaza de Toros de Colonia como escenario boxístico, la disputa de un título regional y la culminación con un gesto personal hicieron que la fecha fuera recordada tanto por la competencia como por el momento afectivo que la cerró. Para Argañaraz, la velada representó la consolidación de una victoria importante en el plano profesional y un episodio personal significativo en su carrera y en su vida fuera del ring.

