El básquet argentino lamenta la muerte del base estadounidense Clarence Metcalfe, una figura clave que se consagró campeón con Gimnasia en 1978 y 1979 y es recordado como uno de los mejores extranjeros que jugaron en el país.
Metcalfe fue líder del equipo de Gimnasia en sus campañas más brillantes. En 1978 el conjunto obtuvo el título Metropolitano al vencer a Obras Sanitarias por 72-67 en el estadio de Ferrocarril Oeste. Un año después, el 16 de diciembre de 1979, Gimnasia volvió a consagrarse en la final disputada en el estadio Héctor Etchart, repitiendo la victoria frente a Obras por 92-84.
Metcalfe comandó al equipo desde la base, complementado por la puntería de Carlos González y las contribuciones de jugadores como “Finito” Ghermann, Mel Daniels y Michael Jakcson. Ese equipo derrotó a un potente Obras que contaba con figuras como Eduardo “Tola” Cadillac, Adolfo “Gurí” Perazzo, Carlos “Chocolate” Rafaelli y Carlos Romano. Con Rolando Sfeir como joven referente en cancha, Gimnasia firmó una de las páginas más destacadas de su historia.
Quien fuera uno de los integrantes más jóvenes de aquel plantel, Néstor Pasetti, lo recordó así: “Fue una cosa increíble. El tipo, además de llevar la pelota, de contagiar ganas, de meterla, de ponerse el equipo al hombro, agarraba rebotes y, sin hacer cosas extraordinarias, brillaba por lo talentoso y por hacer las cosas simples. Lo podríamos comparar con el ‘Beto’ Cabrera nuestro, que tenía el don de hacer tantas cosas simples y con un resultado muy positivo. El tipo se concentraba y estaba en su mundo. Recuerdo que en el micro de La Plata a Capital, iba tirando con la pelota sin hablar con nadie”.
Aficionados del básquet y quienes lo vieron jugar en la ciudad recuerdan a Metcalfe como un jugador que marcó época en Gimnasia.

