El Departamento de Estado de Estados Unidos autorizó este viernes la venta “de emergencia” de 12.000 casquillos para bombas a Israel, en el marco del conflicto que ambos países mantienen con el régimen iraní en Oriente Medio.
La transacción, valuada en USD 151,8 millones, fue aprobada por la Oficina de Asuntos Político-Militares e incluye casquillos para bombas de 1.000 libras (470 kilogramos), además de servicios técnicos, logísticos y de ingeniería proporcionados por el gobierno estadounidense y contratistas privados.
En un comunicado, el Departamento de Estado afirmó que la venta “mejorará la capacidad de Israel para hacer frente a amenazas actuales y futuras, fortalecerá su defensa del territorio nacional y servirá como elemento disuasorio frente a amenazas regionales”.
La autorización se acordó mediante una dispensa firmada por el secretario de Estado, Marco Rubio, que permite omitir la aprobación del Congreso en situaciones de emergencia, según la Ley de Control de Exportación de Armas.
El presidente Donald Trump informó en redes sociales que las principales empresas de defensa de Estados Unidos acordaron cuadruplicar la producción de armamento avanzado, una semana después del inicio de los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra objetivos en Irán.
Además, Trump afirmó que el país dispone actualmente de “un suministro prácticamente ilimitado de municiones de grado medio y medio superior”.
El congresista Gregory Meeks, demócrata del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes, criticó la decisión de eludir la revisión del Congreso y señaló que “apresurarse a invocar la autoridad de emergencia para sortear al Congreso cuenta una historia distinta” a la narrativa oficial sobre el nivel de preparación de la administración Trump para el conflicto.
En paralelo con la decisión de apoyo estadounidense a Israel, el USS Gerald Ford, el mayor portaviones de la flota de Estados Unidos, cruzó el canal de Suez y se dirige al mar Rojo.
El Pentágono divulgó fotografías que muestran al portaviones Gerald Ford y al destructor USS Bainbridge, parte de su grupo de ataque, transitando el canal el jueves; las imágenes, confirmando que ambos buques ya navegan en el mar Rojo, también fueron publicadas por el Instituto Naval de Estados Unidos.
El despliegue del USS Gerald Ford se produce tras los ataques militares lanzados por Estados Unidos e Israel hace cerca de una semana. El portaviones se suma al USS Abraham Lincoln, que permanece en el mar Arábigo en apoyo de las operaciones lideradas por Washington, lo que incrementa la presencia naval estadounidense en una región sensible mientras continúan los enfrentamientos con el régimen iraní.
El USS Gerald Ford, considerado el mayor portaviones del mundo, mide 337 metros de eslora, tiene un desplazamiento de 100.000 toneladas, cuenta con dos reactores nucleares y puede operar con más de 75 aeronaves. Su presencia en el mar Rojo refuerza la postura militar de Estados Unidos frente a Irán y actores aliados en la zona.
El Comando Central del Ejército estadounidense (CENTCOM), responsable de las operaciones en Medio Oriente, informó el viernes que más de 3.000 objetivos en Irán fueron atacados durante la primera semana de bombardeos, cifra que representa un aumento respecto a los cerca de 2.000 sitios reportados el día anterior.
Entre los blancos atacados figuran infraestructuras militares clave, como cuarteles generales de la Guardia Revolucionaria (IRGC) y sus fuerzas aeroespaciales, así como centros de comando y control. CENTCOM detalló que las operaciones incluyeron ataques contra sistemas integrados de defensa aérea, posiciones de misiles balísticos y antibuque, además de embarcaciones y submarinos de la Armada iraní.
(Con información de AFP)

