11 de marzo de 2026
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Universitarios denuncian represión en Cuba y exigen reformas

Una protesta de estudiantes universitarios en la escalinata de la Universidad de La Habana provocó esta semana un despliegue de seguridad y medidas de restricción que el colectivo denunció como uso de “violencia” para limitar su manifestación.

Los jóvenes difundieron un comunicado en el que rechazaron las acciones de las autoridades durante la sentada y reiteraron su demanda de cambios profundos en el sistema educativo.

La movilización, organizada por el colectivo Acción de Reforma Universitaria, fue el primer acto público de ocupación de la escalinata de la Universidad de La Habana desde 1959.

Cerca de 30 personas, en su mayoría estudiantes de esa casa de estudios y de otras instituciones del país, ocuparon el espacio como respuesta a medidas recientes de la Federación de Estudiantes Universitarios y de autoridades académicas.

Durante la protesta, los manifestantes denunciaron que agentes de la Seguridad del Estado, junto con personal administrativo y docente, bloquearon el acceso al lugar, impidieron la llegada de otros estudiantes y retuvieron identificaciones de varios participantes.

Asimismo, señalaron que uno de los participantes fue reducido físicamente y que se dificultó la entrada de simpatizantes, según el comunicado del grupo.

Ante esa situación, el viceministro primero de Educación Superior y la rectora de la Universidad de La Habana acudieron al sitio para dialogar con los estudiantes; tras unas dos horas de conversaciones, los jóvenes aceptaron desalojar la escalinata.

El colectivo calificó las acciones de las autoridades como “una flagrante violación del derecho a la manifestación pacífica”, reconocido en la constitución cubana, y denunció asimismo intentos de disuasión, hostigamiento, cooptación, descalificación y sabotaje por parte de diversos actores en los días alrededor de la protesta.

Los organizadores planeaban celebrar al día siguiente una reunión abierta en un parque cercano, pero al llegar encontraron el espacio ocupado por actividades culturales, una feria agrícola y camiones de limpieza.

Vecinos habituales del parque comentaron que esos eventos no suelen producirse entre semana desde la pandemia de COVID-19; los estudiantes interpretaron la ocupación como un intento deliberado de impedir la reunión y la añadieron a los obstáculos que enfrentan quienes buscan expresarse de forma independiente en el ámbito universitario cubano.

La crisis energética que afecta a Cuba desde mediados de 2024 ha tenido efectos directos en la vida universitaria: los cortes de electricidad se han intensificado y prolongado, llegando en varias regiones a durar días.

Eso ha obligado a muchas personas a reorganizar sus rutinas según los periodos con servicio eléctrico, con frecuencia en horarios nocturnos. Una avería reciente en la central termoeléctrica Antonio Guiteras dejó a seis millones de personas sin suministro y obligó a suspender temporalmente clases y actividades en La Habana.

(Con información de EFE)

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