En la década de 1990 se desarrolló un vínculo clandestino entre el cantante Ricky Martin y el periodista argentino Juan Castro, marcado por encuentros furtivos entre Miami y Buenos Aires. Quienes conocieron la relación la describen como una conexión intensa y pasional: a veces se veían en hoteles y coordinaban los viajes para encontrarse, y hay testimonios que relatan medidas para evitar la prensa, como esconder a Ricky en el baúl de un auto. Ronnie Arias, testigo de algunos episodios, dijo en una nota que “habría que haber estado en esas sábanas” y aseguró que el romance fue un flechazo; además comentó que Ricky parecía estar más enamorado.
Juan Castro habló públicamente de su orientación en 2001, con naturalidad, y recordó el apoyo de su familia: “Lo que tenía que ser un secreto, ni yo sentía que fuera algo que estaba mal en mí… Lo que más me gustó fue que esa semana mi viejo me llamó y me dijo: ‘Vos sos un valiente’”. El hermano mellizo de Juan, Mariano Castro, describió a ambos como “dos pibes” que se divertían juntos y señaló el contexto social de la época, cuando existían muchos tabúes sobre la homosexualidad.
El verano de 2004 tuvo un desenlace trágico: Juan Castro cayó desde el balcón de su departamento en Palermo, permaneció tres días en terapia intensiva y falleció a los 33 años. La noticia causó conmoción en el ambiente artístico y dejó una huella profunda en quienes conocieron la relación. Según los relatos, Ricky Martin atravesó en soledad un dolor importante tras la muerte de Juan; el vínculo, aunque en gran parte oculto y sin formalizarse como pareja, se recuerda como intenso y significativo para ambos.
En conjunto, la historia de Ricky Martin y Juan Castro queda insertada en el contexto de los 90: una relación que combinó pasión, discreción y las limitaciones impuestas por los prejuicios de la época, y que terminó marcada por la tragedia de la pérdida.


