Rolando Medina López, periodista salvadoreño que vive en España, ha dedicado buena parte de su carrera al periodismo cultural y cinematográfico. A los 61 años recuerda con detalle su trayectoria cubriendo la ceremonia de los Óscar, labor que realizó durante cinco ediciones a principios de la década de 2000.
Medina López cuenta que su interés por los Óscar nació en la infancia, cuando veía la gala con su madre en El Salvador. “Veo ininterrumpidamente los premios Óscar desde 1975. Esa primera vez era un niño de 10 años que iba y venía de mi dormitorio al de mis padres y mi mamá me decía: ‘Vení, ve’. Solo me interesaban algunos fragmentos, pero lo vi y lo recuerdo”, relata. Con el tiempo, ese gusto se transformó en una vocación profesional que lo impulsó a buscar la acreditación como corresponsal.
Obtener la credencial para cubrir los Óscar fue un proceso prolongado que le llevó diez años. Relata años de silencio en sus solicitudes durante los primeros nueve intentos; al noveno recibió una carta de la Academia que decía que no había espacio para él. En lugar de desanimarse, valoró el hecho de haber obtenido por primera vez una respuesta y decidió volver a intentarlo, logrando finalmente asistir al año siguiente.



