Alexandra Paul, conocida por su papel en la serie Baywatch, fue detenida en Wisconsin tras participar en una protesta a favor de los derechos de los animales. Según informes locales, la actriz formó parte de un grupo de activistas que ingresó sin autorización a las instalaciones de Ridglan Farms, un criadero que suministra perros —principalmente beagles— para investigaciones científicas, y allí se habrían liberado varios animales. La acción derivó en la intervención policial y en la detención de Paul.
El hecho generó repercusión en redes sociales y en medios internacionales. Para algunos, la acción se enmarca en un acto de defensa animal; para otros, constituyó una conducta ilegal y potencialmente riesgosa tanto para las personas como para los animales involucrados. Hasta ahora, Alexandra Paul no ha hecho declaraciones públicas sobre lo ocurrido. La actriz, que a lo largo de los años ha mostrado compromiso con causas sociales y ambientales, suma así un nuevo episodio a su historial como activista.
El suceso plantea debates sobre los límites del activismo y las consecuencias legales de acciones directas que implican ingreso no autorizado a instalaciones privadas.



