Awaken Realms y Byzel, el estudio dirigido por Gustaw Stachaszewski —cocreador de Darkwood— han anunciado Hoarder, un juego de terror psicológico en desarrollo para PlayStation 5, Xbox Series y PC. Aunque en su presentación inicial parece un simulador de limpieza, el título incorpora giros narrativos y una atmósfera cada vez más opresiva que se revela si el jugador decide investigar los sucesos del lugar. No se ha informado de una fecha de lanzamiento.
Origen y primeras mecánicas: la rutina como punto de partida
En Hoarder el jugador asume el papel de un limpiador contratado para ordenar la casa abandonada de una pareja afectada por el síndrome de Diógenes. La experiencia comienza con tareas cotidianas: encontrar, limpiar y clasificar objetos entre montones de pertenencias. Esa mecánica inicial recuerda a otros simuladores domésticos, pero tras la rutina aparecen pistas que aluden a la vida previa de los habitantes y a sucesos extraños.
Una característica clave de esta fase es la libertad de elección: se puede completar la partida limitándose a las labores asignadas o seguir la curiosidad y profundizar en el misterio. De ese modo, Hoarder funciona en dos niveles: por un lado ofrece la superficie de un simulador familiar; por otro, oculta una narrativa inquietante accesible para quien indague más allá del encargo.
Descenso al horror: ruptura de reglas y escenarios oníricos
Si el jugador opta por investigar, el juego transforma sus reglas. Al encontrar una escalera subterránea aparentemente interminable se accede a un área distinta donde la interfaz y las indicaciones habituales desaparecen. Los objetivos dejan de estar claros y los marcadores se vuelven ambiguos o contradictorios.
Al fondo de la escalera hay una instalación sumergida que constituye el núcleo de la experiencia. Ciclos de día y noche, objetos extraños y pistas crípticas aumentan la sensación de amenaza. La jugabilidad pasa de la simulación ordenada a la gestión de recursos escasos, exploración no lineal y una permanente incertidumbre sobre qué es real y qué es producto de la mente del protagonista.
Elementos técnicos y exploración submarina: la curiosidad como factor de riesgo
Entre las novedades técnicas de Hoarder figura la exploración subacuática con un pequeño submarino equipado con escáner LiDAR, que permite investigar el fondo marino en busca de reliquias y artefactos. Estos hallazgos pueden desbloquear nuevas zonas o mejorar las instalaciones, y la interacción física con los objetos es fundamental: todo puede inspeccionarse, combinarse o usarse de distintas maneras.
La ausencia de ayudas explícitas y el énfasis en la manipulación tangible crean una sensación de vulnerabilidad. La curiosidad provoca descubrimientos que abren más preguntas, pero también aumentan la exposición a los horrores presentes. El progreso y las rutas narrativas varían según las decisiones del jugador, siguiendo una tendencia en el diseño de miedo psicológico que explora la incertidumbre y recompensa la investigación con nuevas incógnitas.



