Las autoridades de Kuwait emitieron el jueves una enérgica condena y repudio a los ataques nocturnos contra varias instalaciones vitales en su territorio, atribuidos al régimen iraní y a milicias afines, ocurridos en medio del cese al fuego vigente.
El Ministerio de Asuntos Exteriores kuwaití solicitó el cese inmediato e incondicional de las hostilidades en la región, pese al alto el fuego acordado entre Irán y Estados Unidos.
En un comunicado, la cancillería afirmó condenar y repudiar con la máxima firmeza los ataques criminales perpetrados por la República Islámica de Irán y sus agentes —incluidas facciones, milicias y grupos armados leales—, que mediante drones apuntaron a varias instalaciones esenciales del país la noche del jueves.
El ministerio consideró que estos ataques constituyen una flagrante violación de la soberanía y del espacio aéreo nacionales, así como un incumplimiento del Derecho Internacional, del Derecho Internacional Humanitario y de la Carta de las Naciones Unidas. El pronunciamiento se produjo pocos días después del anuncio de una tregua entre Estados Unidos e Irán, tras una escalada de hostilidades vinculada a acciones de Estados Unidos e Israel y a represalias regionales, en especial en el estrecho de Ormuz.
La cancillería instó a obligar a Irán y a sus agentes a cesar de inmediato y sin condiciones todas las acciones hostiles contra el Estado de Kuwait y otros países de la región, advirtiendo que la continuidad de estos ataques socava los esfuerzos regionales e internacionales que condujeron al alto el fuego y supone un desafío a la comunidad internacional.
Por su parte, la Guardia Revolucionaria de Irán negó en un comunicado haber lanzado proyectiles contra ningún país durante las horas del alto el fuego, y sostuvo que las Fuerzas Armadas iraníes informarán de forma clara y oficial sobre cualquier operación; toda acción no recogida en comunicados oficiales, dijo, no está vinculada con ellos (según la agencia ISNA).
La agencia Fars, vinculada al cuerpo militar iraní, informó que Irán suspendió el tránsito de petroleros por el estrecho de Ormuz tras la ofensiva israelí contra el grupo Hezbollah en Líbano, señalando que el paso de petroleros fue detenido simultáneamente con los ataques israelíes a ese país.
Las autoridades de Estados Unidos condenaron también el asalto ocurrido esta semana al Consulado de Kuwait en Basora, en el sur de Irak, tras el impacto de un proyectil en la localidad que dejó cinco muertos, y responsabilizaron del ataque a milicias proiraníes presentes en territorio iraquí.
El Departamento de Estado afirmó que Estados Unidos condena enérgicamente el ataque al consulado de Kuwait en Basora del 7 de abril y pidió al Gobierno iraquí que exija responsabilidades y desmantele a los grupos terroristas iraquíes alineados con Irán que llevaron a cabo el ataque y que siguen usando territorio y recursos iraquíes para aterrorizar a la región.
El pronunciamiento se conoció después de que decenas de manifestantes irrumpieran el martes por la noche en la sede diplomática en protesta por un ataque aéreo contra una vivienda en Jor al Zubair, cerca de la frontera con Kuwait, que causó al menos cinco muertos.
El Ministerio de Kuwait calificó los hechos como una violación inaceptable y grave de las normas y convenios diplomáticos y atribuyó al Gobierno iraquí la responsabilidad plena y directa por esta agresión.
Las provincias de Basora y la capital, Bagdad, se han visto especialmente afectadas por el conflicto iniciado el 28 de febrero, tanto por su ubicación estratégica como por la presencia de milicias proiraníes que mantienen influencia en las estructuras de seguridad locales.
(Con información de Europa Press)



