10 de abril de 2026
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Ghost Murmur, tecnología atribuida a la CIA para el rescate en Irán

En una operación militar encubierta que logró rescatar a un coronel estadounidense herido en Irán, la Agencia Central de Inteligencia (CIA) habría empleado una tecnología cuya existencia actualmente genera debate: un sistema denominado Ghost Murmur.

Según informes iniciales, atribuibles a The New York Post, este dispositivo, vinculado al desarrollo de Lockheed Martin Skunk Works, habría detectado el latido cardíaco del militar entre las señales ambientales de una zona montañosa remota. La versión plantea interrogantes sobre el alcance real de las capacidades tecnológicas de los servicios de inteligencia de Estados Unidos.

Las dudas sobre Ghost Murmur se intensificaron tras las declaraciones del director de la CIA, John Ratcliffe, en una conferencia de prensa: “Hemos desplegado tanto recursos humanos como tecnologías sofisticadas que ningún otro servicio de inteligencia en el mundo posee, ante un desafío imponente, comparable a buscar un solo grano de arena en medio de un desierto”.

También el expresidente Donald Trump comentó sobre el recurso tecnológico sin ofrecer datos concretos: “Fue muy importante, la CIA fue fantástica. Nadie siquiera sabe qué es. Nadie nunca había oído hablar de ello antes. Tenemos equipos como los que nadie jamás ha imaginado”, declaró a The New York Post.

El rescate del oficial —identificado por su indicativo de radio como DUDE44 Bravo— se presentó como un despliegue sin precedentes en lo operativo y lo tecnológico. De acuerdo con las versiones difundidas, Ghost Murmur —de existir— habría sido capaz de localizar el pulso del piloto a lo largo de 64 kilómetros (40 millas) de terreno montañoso, una afirmación que provocó escepticismo entre científicos y expertos en física médica.

Un informe de Scientific American, citado por The Times, puso en entredicho la verosimilitud de esa tecnología. El profesor John Wikswo, especialista en ingeniería biomédica y física en la Universidad de Vanderbilt, señaló que aunque existen magnetómetros cuánticos con alta precisión en entornos clínicos, “el campo magnético del corazón es débil” y, a una distancia de solo diez centímetros del tórax, resulta apenas detectable.

En consecuencia, la idea de un equipo capaz de aislar y captar un latido humano a decenas de kilómetros de distancia aparece, según esa investigación, fuera del alcance de la ciencia validada en las últimas décadas.

La operación de engaño

Más allá del debate sobre Ghost Murmur, la operación incluyó una componente digital destinada a desorientar al mando iraní, según The Times: el uso del software Pegasus para vulnerar dispositivos móviles de dirigentes iraníes. A través de esos accesos se difundieron mensajes falsos supuestamente enviados desde los teléfonos comprometidos, lo que habría engañado al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) haciéndoles creer que el militar ya había sido rescatado y trasladado por tierra hacia una ruta de evacuación marítima.

Pegasus, herramienta empleada por servicios de inteligencia y fuerzas especiales, permite interceptar comunicaciones y extraer datos, y también puede ser utilizada para propagar desinformación de manera encubierta, alterando canales de mensajería como WhatsApp y Signal.

El despliegue militar para el rescate

La operación no se limitó a la colaboración entre la CIA y contratistas privados para tecnologías avanzadas. Según las fuentes, el rescate movilizó más de 150 aeronaves —entre aviones de ala fija y helicópteros— y a cientos de tropas de fuerzas especiales. Un equipo de Seal Team Six se aproximó al punto señalado en helicópteros AH-6 Little Bird y realizó el desembarco desde asientos exteriores para acelerar la extracción.

La localización precisa del militar se habría logrado tras varios días de evasión, cuando las fuerzas estadounidenses lograron rastrear una señal intermitente emitida por su baliza personal y, según la versión oficial, combinaron ese rastro con el supuesto empleo de Ghost Murmur, capaz de discriminar la señal vital del coronel frente a otras presencias humanas.

El debate científico sobre Ghost Murmur

La premisa de Ghost Murmur exige no solo avances técnicos significativos, sino también un progreso en inteligencia artificial capaz de reconocer patrones vitales individuales en entornos complejos. La pregunta central es si un desarrollo así pudo haberse materializado y, de ser así, si pudo utilizarse con eficacia en tierra.

Un portavoz de la inteligencia estadounidense citado por The Times evitó confirmar o negar la existencia de Ghost Murmur, argumentando: “Si hemos hecho algo en secreto, es por una buena razón”.

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