Los argentinos Francisco Cerúndolo y Tomás Etcheverry debutaron con victorias en los ATP 500 de Múnich y Barcelona, respectivamente, y avanzaron a los octavos de final.
En Múnich, donde defendía las semifinales alcanzadas la temporada pasada, Cerúndolo ganó con comodidad por 6-2 y 6-2 al indio Sumit Nagal, en apenas una hora y diez minutos de juego.
Con este triunfo, el argentino busca dejar atrás la discreta actuación en el Masters de Montecarlo, donde fue eliminado en la segunda ronda por el checo Tomas Machac.
En octavos se medirá con el neerlandés Botic Van de Zandschulp, que abrió su participación con una victoria en sets corridos ante el suizo Marc-Andrea Huesler.
Como quinto preclasificado, Cerúndolo necesita una buena actuación en esta edición del ATP de Múnich: si no llega al menos a las semifinales que defendió el año pasado podría perder puestos y salir del top 20 del ranking.
El favorito del torneo es el alemán y campeón defensor Alexander Zverev, quien debutará este martes frente al serbio Miomir Kecmanovic.
En el ATP 500 de Barcelona, Tomás Etcheverry superó un escollo difícil al imponerse sobre el británico Jack Draper.
El partido estaba 3-6, 6-3 y 4-1 a favor de Etcheverry cuando Draper se retiró, tras una hora y 45 minutos de juego, lo que le permitió al argentino avanzar.
Con esa victoria, Etcheverry se clasificó para los octavos de final y se enfrentará al ganador del duelo entre el portugués Nuno Borges y el francés Adrian Mannarino.
Etcheverry, que este año logró su primer título al ganar el ATP 500 de Río, atraviesa el mejor momento de su carrera; recientemente llegó a los octavos en Montecarlo, donde perdió ante el español y entonces número 1 del mundo, Carlos Alcaraz.
El otro argentino que jugó este lunes fue Marco Trungelliti, quien perdió en dos sets frente al serbio Hamad Medjedovic, por 5-7 y 4-6.
El resto de los tenistas albicelestes inscriptos en el ATP 500 de Barcelona —Juan Manuel Cerúndolo, Mariano Navone, Sebastián Báez y Camilo Ugo Carabelli— debutarán el martes.



