Rusia ha intensificado las restricciones al uso de VPN para acceder a diversos servicios en línea, informaron medios estatales e independientes el miércoles, en una medida destinada a aumentar el control de las autoridades sobre las comunicaciones en internet.
Las redes privadas virtuales (VPN) permiten a los usuarios ocultar los sitios que visitan y cifrar parte de su tráfico, dificultando que operadores y servicios de seguridad accedan a esos datos.
En los últimos años su uso creció en Rusia como herramienta para eludir la censura estatal, especialmente tras los bloqueos de sitios de noticias críticos, servicios occidentales, redes sociales y aplicaciones de mensajería.
La agencia estatal TASS indicó el miércoles que bancos, plataformas de video, tiendas en línea y motores de búsqueda estaban denegando el acceso cuando detectaban conexiones VPN activas.
Periodistas de AFP en Moscú reportaron mensajes de error como “Parece que está utilizando una VPN” y “Acceso denegado. Desactive la conexión VPN si está utilizando una” al intentar entrar a las tiendas en línea Ozon y Wildberries. Las operadoras llevan meses limitando el tráfico VPN, y medios independientes señalaron que las restricciones se habían ampliado de forma notable en los últimos días.
Medios estatales informaron que el gobierno ordenó a operadores de telecomunicaciones y a los principales proveedores bloquear a usuarios que usaran VPN antes del 15 de abril.
Moscú instauró una censura estricta tras lanzar su ofensiva militar a gran escala contra Ucrania en 2022, y desde entonces ha eliminado la disidencia pública sobre la guerra y el Kremlin.
Consultado por AFP sobre las nuevas medidas, el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, dijo: «Actualmente no hay prohibiciones (de VPN) ni responsabilidad penal por su uso. No tengo información que indique lo contrario ni sobre planes al respecto».
Roskomnadzor, el regulador ruso de internet, ha limitado durante meses el tráfico de las principales aplicaciones de mensajería —Telegram y WhatsApp— intentando orientar a los usuarios hacia Max, una “superaplicación” estatal sin cifrado similar a la china WeChat, que según críticos plantea riesgos de privacidad y vigilancia.
Las primeras alertas llegaron de las publicaciones Ostorozhno, nóvosti y RusNews, que detectaron que con la VPN activa no funcionaban servicios de Yandex (el principal buscador y ecosistema de aplicaciones en Rusia), el correo Mail.ru, la red social VK, tiendas digitales y aplicaciones bancarias.
Ostorozhno, nóvosti señaló que al abrir la app del mercado digital Wildberries aparecía un aviso de “acceso restringido” instando a desconectar la VPN.
EFE comprobó lo mismo con Ozon, tanto en dispositivos móviles como en ordenadores de escritorio.
Usuarios rusos también reportaron que, con la VPN activada, no funcionan servicios como Yandex.Pay (sistema de pagos electrónicos) ni plataformas de cine en línea como Kinopoisk o Wink.
En el caso de la plataforma Okko, aparece una ventana que solicita desconectar la VPN.
A finales de marzo, el Gobierno lanzó una nueva campaña de censura en internet con medidas dirigidas a reducir el uso de las VPN, que permiten acceder a recursos bloqueados en el país.
El ministro de Desarrollo Digital, Maxud Shadáyev, reconoció que el objetivo es “reducir el uso de VPN”, muy extendido especialmente en las grandes ciudades y entre los jóvenes.
Afirmó que las autoridades pretenden “restringir el acceso a una serie de plataformas extranjeras” que, según el Gobierno, se niegan a cumplir la legislación rusa en materia de seguridad o lucha contra el terrorismo.
En alusión a Telegram, indicó que con algunas plataformas se intentó llegar a acuerdos durante largo tiempo, “sin éxito”.
El portal Meduza advirtió a finales de marzo que el ministerio planeaba prohibir el acceso a plataformas nacionales a través de VPN.
(Con información de AFP y EFE)



