La interna de La Libertad Avanza en Tigre sumó un nuevo capítulo de tensión: sectores del espacio avanzan para disputar a Nicolás Scioli el control territorial de cara al armado electoral.
El conflicto se originó con un reclamo del dirigente Maximiliano Picco, cercano al concejal Segundo Cernadas. Picco pidió la “inmediata subsanación” del procedimiento que habilitó la asunción de Milagros Rodríguez como concejal tras la muerte de Mariano Pelayo, argumentando que, por la paridad de género, la banca correspondía al siguiente suplente varón de la lista, posición que reclama.
Más allá del aspecto jurídico, la disputa tiene un trasfondo político: refleja la creciente interna del espacio libertario local, donde confluyen sectores afines a Sebastián Pareja y a Cernadas en tensión con el armado impulsado por Scioli.
Nicolás Scioli —hermano del exgobernador Daniel Scioli— trabaja para posicionarse como candidato a intendente en 2027, objetivo que ya intentó en 2015 sin éxito. En esa línea desplegó una estrategia de construcción territorial con apertura de locales y mayor presencia en el distrito, y busca además encabezar la lista legislativa de 2025.
Ese avance encontró resistencias dentro del propio oficialismo libertario. Desde el entorno de Karina Milei rechazaron su intento de liderar la boleta y ratificaron a Claudio Baumgarten, quien ya había encabezado la nómina en 2023.
La asunción de Rodríguez —vinculada a Scioli— tras la muerte de Pelayo fue interpretada como un gesto de fortalecimiento del sciolismo dentro del espacio. Sin embargo, con el reagrupamiento de distintos sectores libertarios en Tigre, incluidos concejales que antes respondían al Partido Libertario, crece la presión para desplazar a ese sector y reconfigurar el mapa interno.
En ese marco, la pelea por una banca en el Concejo Deliberante se presenta como la avanzada de un conflicto mayor: el control político de La Libertad Avanza en Tigre y la definición de su liderazgo de cara a 2027.



