Los cuatro aspirantes a suceder al secretario general de la ONU, Antonio Guterres, participarán esta semana en audiencias públicas, una fase preliminar del proceso para elegir al próximo titular de una organización que enfrenta múltiples desafíos.
La chilena Michelle Bachelet, el argentino Rafael Grossi, la costarricense Rebeca Grynspan y el senegalés Macky Sall responderán durante tres horas cada uno, el martes y el miércoles, a preguntas de los 193 Estados miembros y de representantes de la sociedad civil.
Es la segunda vez en los ochenta años de existencia de la Organización de las Naciones Unidas que se celebra una sesión de este tipo, instaurada en 2016 para aumentar la transparencia del proceso.
Varios Estados reclaman que por primera vez el cargo lo ocupe una mujer, y América Latina reivindica la candidatura femenina amparada en una práctica no formalizada de rotación geográfica que no siempre se respeta.
Desde la creación de la ONU en 1945, el único secretario general latinoamericano fue el peruano Javier Pérez de Cuéllar (1982-1991). Guterres, en el cargo desde 2017, es portugués.
Sin embargo, son los miembros del Consejo de Seguridad —en la práctica, los cinco permanentes con derecho de veto (Estados Unidos, China, Rusia, Reino Unido y Francia)— quienes tienen la influencia decisiva sobre el futuro de los candidatos.
El embajador estadounidense Mike Waltz advirtió que el próximo secretario general deberá estar alineado con “los valores y los intereses estadounidenses”.
Los cuatro candidatos oficiales, que aspiran a asumir el cargo el 1 de enero de 2027, prometen restablecer la confianza en una organización profundamente dividida.
Michelle Bachelet
Bachelet, de 74 años, fue la única mujer en llegar a la presidencia de Chile, con mandatos entre 2006-2010 y 2014-2018, y es militante del Partido Socialista.
Formada como pediatra, fue víctima de torturas por su oposición a la dictadura de Augusto Pinochet y, tras su presidencia, se consolidó como una figura con proyección internacional.
Se desempeñó como directora ejecutiva de ONU Mujeres (2010-2013) y como alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos (2018-2022).
Su gestión en Derechos Humanos generó fricciones con algunos países, entre ellos China, tras la publicación de un informe crítico sobre la situación de la minoría uigur.
Bachelet sostiene que su experiencia la prepara para liderar en un momento en que el sistema internacional enfrenta “desafíos de una magnitud, una urgencia y una complejidad sin precedentes”.
Su candidatura cuenta con el respaldo de México y Brasil; Chile retiró su apoyo tras la asunción del presidente José Antonio Kast.
Rafael Grossi
Diplomático de carrera, el argentino de 65 años ganó visibilidad internacional al asumir en 2019 la dirección del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), organismo del sistema de Naciones Unidas.
Desde esa posición ha gestionado asuntos sensibles como el programa nuclear iraní y la situación de la central ucraniana de Zaporizhzhia, ocupada por fuerzas rusas.
Ambos asuntos implican intereses de varios miembros permanentes del Consejo de Seguridad.
En su carta de candidatura aboga por un “retorno a las bases fundacionales de la ONU: salvar a la humanidad del flagelo de la guerra”.
Rebeca Grynspan
Economista de 70 años, Grynspan es hija de padres judíos que emigraron a Costa Rica tras sobrevivir al Holocausto.
Menos conocida que otros candidatos latinoamericanos, la exvicepresidenta de Costa Rica dirige actualmente la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (Unctad).
En 2022 negoció la “Iniciativa del Mar Negro” entre Moscú y Kiev para facilitar la exportación de cereales ucranianos tras la invasión rusa.
En su discurso destaca su apego a la Carta de la ONU, creada después de la Segunda Guerra Mundial, como una advertencia permanente contra la deshumanización, la desconfianza y la fragmentación.
Macky Sall
Macky Sall, de 64 años, es el único candidato procedente de fuera de América Latina.
El expresidente senegalés (2012-2024) subraya el vínculo entre paz y desarrollo: la paz no puede ser duradera si el desarrollo se ve minado por la pobreza, las desigualdades, la exclusión y la vulnerabilidad climática.
Su candidatura cuenta con el respaldo de Burundi —que preside de forma rotatoria la Unión Africana—, pero no tiene el apoyo explícito del bloque regional ni de las autoridades de su propio país.
Las actuales autoridades de Senegal lo acusan de haber reprimido con violencia manifestaciones políticas entre 2021 y 2024 que causaron decenas de muertos.
Horario de las intervenciones
Michelle Bachelet Jeria – 21 de abril, 14 h (GMT)
Rafael Mariano Grossi – 21 de abril, 19 h. (GMT)
Rebeca Grynspan Mayufis – 22 de abril, 14 h (GMT)
Macky Sall – 22 de abril, 19 h (GMT)
(Con información de AFP)



