El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, resaltó este lunes por la noche el fortalecimiento de la relación con Moscú tras mantener conversaciones de alto nivel, en medio de la continuidad del conflicto en Medio Oriente y de negociaciones aún abiertas sobre el estrecho de Ormuz.
Araghchi afirmó en X que es “gratificante interactuar con Rusia al más alto nivel”, dado que la región atraviesa importantes cambios. Señaló que los eventos recientes evidencian la profundidad y solidez de la asociación estratégica entre ambos países y agradeció la solidaridad y el apoyo ruso a la diplomacia.
En paralelo, la Casa Blanca informó que está evaluando la última propuesta presentada por Irán para destrabar la situación en el estrecho de Ormuz, presentada dos meses después de una ofensiva de Estados Unidos e Israel que afectó la economía global.
Las conversaciones entre Washington y Teherán para poner fin al conflicto en Medio Oriente y reabrir por completo la vía marítima estratégica no han llegado hasta ahora a un resultado concluyente, pese a la vigencia de un alto el fuego.
Según la agencia Fars, el presidente estadounidense, Donald Trump, se reunió con sus principales asesores de seguridad para analizar la propuesta iraní, tras recibir “mensajes escritos” de Teherán transmitidos vía Pakistán, donde Irán fijó sus líneas rojas en la negociación, incluidos asuntos nucleares y el estrecho de Ormuz.
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, confirmó que la propuesta “está siendo discutida”.
Por su parte, el secretario de Estado, Marco Rubio, dijo en una entrevista con Fox News que el documento presentado por Teherán “es mejor de lo que pensábamos que iban a presentar”, aunque expresó dudas sobre la voluntad real de avanzar en las negociaciones.
“Tenemos que asegurarnos de que cualquier acuerdo que se alcance sea uno que impida de manera definitiva que avancen rápidamente hacia un arma nuclear en cualquier momento”, afirmó Rubio.
Durante su visita a Rusia, Araghchi responsabilizó a Washington por el fracaso de la ronda previa de negociaciones, al sostener que los enfoques estadounidenses y sus demandas excesivas impidieron que la ronda anterior alcanzara sus objetivos pese a los avances.
El funcionario llegó a San Petersburgo después de visitar Omán y Pakistán, país que ha sido señalado como uno de los principales mediadores en el conflicto. Islamabad había sido sede de una primera ronda fallida de conversaciones, y la visita del canciller iraní generó expectativas de nuevas negociaciones.
No obstante, Trump canceló el viaje previsto de sus enviados Steve Witkoff y Jared Kushner. Posteriormente, el mandatario dijo en Fox News que, si Irán quiere dialogar, “pueden llamarnos” y aclaró que la suspensión del viaje no implica un retorno inmediato a las hostilidades.
Desde Teherán, la posición oficial exige garantías de que Estados Unidos e Israel no volverán a atacar si Irán ofrece compromisos de seguridad en el Golfo. En San Petersburgo, Araghchi sostuvo además que el conflicto demostró “el verdadero poder de Irán” y la estabilidad del país.
En el interior de Irán, el clima social y económico aparece marcado por la incertidumbre.
Un comerciante identificado como Farshad dijo a periodistas de AFP en Teherán que “todo en el país está en el aire en este momento” y que lleva tiempo sin trabajar, calificando la situación como un colapso económico.
El impacto también afecta a la población urbana: Shervin, fotógrafo residente en Teherán, relató dificultades personales, incluida la demora en el pago del alquiler y la falta de proyectos profesionales.
La situación en el estrecho de Ormuz sigue siendo uno de los principales focos de tensión. Irán mantiene un bloqueo sobre el paso estratégico, lo que ha interrumpido el flujo de petróleo, gas y fertilizantes y ha contribuido al alza de los precios internacionales.
En respuesta, Estados Unidos impuso un bloqueo sobre puertos iraníes.
La presión interna sobre la administración Trump aumenta, en un contexto de subida de los precios de los combustibles, la proximidad de las elecciones legislativas de noviembre y sondeos que muestran rechazo al conflicto entre parte del electorado estadounidense.
En el frente regional, la violencia persiste en Líbano. El Ministerio de Salud libanés informó que un ataque israelí en el sur del país dejó cuatro muertos y 51 heridos, entre ellos tres niños. Poco después, el Ejército israelí confirmó nuevos ataques contra objetivos de Hezbollah, y el primer ministro Benjamin Netanyahu señaló que los cohetes y drones del grupo siguen representando una amenaza.
El número dos de Hezbollah, Naim Qassem, rechazó negociaciones directas entre Líbano e Israel, mientras que el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, advirtió que “Qassem está jugando con fuego”.
(Con información de AFP)

