En una ceremonia emotiva presidida por monseñor Jorge Lugones, se entronizó la imagen de la Virgen de Luján en el Viaducto “Papa Francisco”, ubicado en la intersección de la avenida Hipólito Yrigoyen y la Ruta 4, en Burzaco. La imagen, donada por la comunidad de la Parroquia San Cayetano de Burzaco, fue bendecida por el obispo de la Diócesis de Lomas de Zamora, en un acto que combinó devoción religiosa y reconocimiento del valor de la obra pública para el distrito.
El viaducto, inaugurado en 2025, es una infraestructura considerada clave para la conectividad local, ya que agiliza el acceso al Parque Industrial y mejora la circulación diaria de miles de vecinos. La colocación de la Virgen en ese punto estratégico responde a la intención de integrar un signo de fe en un espacio urbano que representa modernización y progreso, y de ofrecer a la comunidad un referente espiritual en uno de los accesos más transitados de la zona.
Al acto asistieron autoridades municipales, entre ellas el intendente interino Juan Fabiani, la jefa de Gabinete Paula Eichel y el presidente del Concejo Deliberante, Nicolás Jawtuschenko. También participaron referentes religiosos locales, como los párrocos Diego Barboza, de Burzaco, y Eduardo Brusa, de Monte Grande. La presencia de funcionarios, delegados y vecinos subrayó el carácter comunitario del evento.
Durante la ceremonia, monseñor Lugones enfatizó la importancia de la Virgen de Luján como patrona y protectora del pueblo argentino, y resaltó su papel como símbolo de esperanza cuando está presente en espacios públicos. En ese sentido, la entronización fue interpretada por autoridades y fieles como un gesto de unión entre la identidad espiritual de la comunidad y los procesos de desarrollo urbanístico que viene experimentando el distrito.
Mariano Cascallares, quien se refirió al acto como un momento especial para Almirante Brown, sostuvo que la iniciativa “une la fe, la historia y el compromiso de nuestros vecinos” y contribuye a consolidar el sentido de pertenencia en un lugar que ahora combina infraestructura moderna con referencia religiosa. La presencia de la imagen en el viaducto que lleva el nombre del Papa Francisco contribuye, según las autoridades, a integrar la obra al patrimonio cultural y espiritual de la zona.
La jornada concluyó con la participación activa de la comunidad, que acompañó la entronización y celebró la llegada de este símbolo central de la fe católica. El hecho fue recibido como un gesto de cohesión social que busca reafirmar las raíces colectivas en un entorno de crecimiento y transformación urbana.

