En el Día del Animal, especialistas de un laboratorio de Lomas de Zamora alertaron sobre las enfermedades parasitarias y fúngicas que pueden transmitirse de mascotas a personas, especialmente a los niños, y destacaron la importancia de la prevención, los controles veterinarios y las medidas de higiene.
María Alejandra Timinskas y Luciana Fernández son bioquímicas y están a cargo de la dirección técnica del Laboratorio BioMAT (Cerrito 1506). Allí realizan análisis clínicos de baja y alta complejidad, estudios bacteriológicos, cultivos y controles de agua. En los últimos años se enfocaron en enfermedades producidas por parásitos y hongos que afectan tanto a personas como a animales, incluidas las mascotas que conviven con humanos.
El laboratorio, ubicado en Lomas de Zamora, realiza distintos análisis para identificar enfermedades vinculadas a las mascotas.
María Alejandra señaló que el vínculo entre las personas y sus mascotas, aunque positivo, puede implicar riesgos de enfermedades, sobre todo en los más pequeños. Para prevenirlas, es necesario conocerlas y adoptar cuidados específicos.
Prevención y control en Lomas de Zamora
Según Timinskas, las enfermedades parasitarias son la principal amenaza para los niños que tienen contacto directo con mascotas: un animal infectado que defeca en el jardín o el espacio de juego puede exponer a los menores a parásitos.
Para evitarlo, lo esencial es que la mascota no esté infectada. Las visitas periódicas al veterinario y los tratamientos de desparasitación son fundamentales para reducir el riesgo de transmisión.
También es necesario supervisar a los niños para que no entren en contacto con heces de perros o gatos, ni permitan que los animales les laman la cara. Además, se recomienda el lavado de manos con agua y jabón después de tocar a una mascota.
Los niños son especialmente vulnerables frente a infecciones parasitarias y fúngicas.
Las mascotas también pueden sufrir y transmitir infecciones por hongos. Síntomas como pérdida de pelo, enrojecimiento de la piel o picazón pueden indicar estas afecciones; ante su aparición, es importante consultar al veterinario para tratar y evitar el contagio a las personas.
En los niños, signos como malestar estomacal, diarrea, fiebre, cambios de comportamiento, dificultades para dormir, picazón anal o lesiones cutáneas pueden ser indicios de parasitosis. Ante cualquiera de estos síntomas, debe consultarse a un pediatra.
Un trabajo indispensable del laboratorio
“En nuestro laboratorio realizamos los análisis necesarios para detectar huevos de parásitos y hongos. Estos estudios son clave para alcanzar un diagnóstico preciso y que el profesional pueda indicar el tratamiento adecuado”, explicó Timinskas.
En el Día del Animal, María Alejandra y Luciana pidieron a los adultos que enseñen a los niños las formas correctas de cuidar a los animales, lo que fomentará un vínculo sano y respetuoso entre humanos y mascotas.


