Una investigación realizada por Lucila Palandella y Lourdes Perea Muñoz, de la Universidad Austral, propone un marco conceptual para guiar la transformación de las cadenas de suministro frente a la creciente digitalización, las demandas ambientales y las interrupciones logísticas globales.
El estudio parte de una conclusión central: en la economía contemporánea la competencia ocurre entre redes de suministro completas, donde múltiples organizaciones participan en la producción, coordinación y entrega de bienes y servicios, más que entre empresas aisladas.
Competencia entre redes, no solo entre empresas
Este enfoque implica que la competitividad de una empresa depende cada vez más de la capacidad colectiva de coordinación y adaptación de la red, y que la transformación digital es una herramienta clave para fortalecer esa capacidad.
Para analizar este fenómeno, las autoras realizan una síntesis de la literatura científica reciente sobre metodologías de transformación digital en cadenas de suministro. Revisan 13 revisiones sistemáticas que, en conjunto, abarcan numerosos estudios sobre desarrollo de capacidades digitales e implementación tecnológica en redes productivas.
La revisión revela una limitación frecuente: muchos modelos se centran principalmente en la adopción de tecnologías asociadas con la Industria 4.0, pero no integran de forma suficiente dimensiones estratégicas, organizacionales, culturales y de sostenibilidad.
Un modelo para integrar tecnología y sostenibilidad
Para superar esa limitación, el trabajo propone un nuevo marco conceptual denominado Brújula para Redes de Suministro Ágiles y Sostenibles (Agile and Sustainable Supply Network Compass), cuyo objetivo es coordinar procesos de transformación digital y sostenibilidad a lo largo de toda la red.
El modelo sostiene que la transformación digital no puede implementarse de manera aislada: requiere coordinación estratégica entre actores múltiples, incluidos proveedores, distribuidores y socios logísticos.
En este contexto, tecnologías digitales como plataformas de datos, sistemas de monitoreo, inteligencia artificial y herramientas de análisis predictivo pueden aumentar la visibilidad, la capacidad de respuesta y la eficiencia de las redes productivas.
Simultáneamente, el enfoque incorpora objetivos de sostenibilidad ambiental y resiliencia operativa, promoviendo la homogeneización de prácticas laborales, criterios de gestión y cultura organizacional a lo largo de la cadena.
Según las autoras, comprender la lógica de funcionamiento de las redes de suministro es cada vez más relevante en un entorno marcado por interrupciones logísticas, variaciones en la demanda y mayores exigencias regulatorias y ambientales.

