1 de mayo de 2026
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Luis Solanas recordó a Madonna durante el rodaje de Evita

Luis Solanas, bailarín de tango y dueño de la milonga La Viruta en Buenos Aires, relató cómo fue su experiencia como instructor y compañero de baile de Madonna durante el rodaje de Evita en 1996. Contó que la conoció en el set, que ella lo miró al presentarse y que, aunque su contratación aún no estaba firmada, quedó finalmente confirmado para el papel.

La participación de Solanas junto a Madonna combinó exigencia profesional, ensayos intensos y gestos personales que marcaron su vida. Como bailarín principal, trabajó en sesiones privadas y coreografías junto a la estrella, lo que le permitió descubrir una faceta más humana y solidaria de la cantante fuera del trabajo.

Las lecciones de tango y un gesto inolvidable de Madonna

Según Solanas, el primer ensayo con Madonna tuvo lugar en un hotel de Puerto Madero bajo estrictas medidas de seguridad, con custodios controlando el acceso. El entorno era cerrado y privado, lo que marcó el tono de los ensayos iniciales.

En medio de los preparativos, Madonna le preguntó inesperadamente cuánto ganaba. Ante su respuesta, ella le propuso que le diera quince clases y se comprometió a pagarle el mismo monto que cobraría por filmar. Para Solanas, ese ofrecimiento fue decisivo: en ese momento estaba pagando un departamento y la ayuda le permitió saldar esa deuda.

Cuando Solanas quiso saber por qué lo ayudaba, Madonna le respondió que era porque, en su opinión, ambos provenían de orígenes humildes y eso se notaba.

Detrás de cámaras: momentos íntimos durante la filmación de Evita

Durante los dos meses de rodaje, Solanas y Madonna compartieron cenas y largas conversaciones que le permitieron conocerla más allá del trato profesional. Estas reuniones fomentaron la confianza entre ambos y ofrecieron a Solanas una visión más cercana de la artista.

La convivencia diaria y las charlas reflejaron el vínculo que se formó entre dos artistas de realidades distintas, unidos por el tango y el trabajo en cine, y acercaron a Solanas a una faceta más auténtica de Madonna.

Madonna en Buenos Aires: polémicas y un sueño cumplido

La llegada de Madonna a Argentina en enero de 1996 para interpretar a Eva Duarte de Perón, bajo la dirección de Alan Parker, generó protesta en algunos sectores. En diversas calles de Buenos Aires se vieron pintadas y mensajes contrarios a que una extranjera encarnara ese papel.

Pese a la controversia, Madonna llegó al país el 20 de enero de 1996 con su equipo para iniciar el rodaje. Uno de los hitos del proyecto fue la gestión para filmar en el balcón de la Casa Rosada, para lo cual la cantante se reunió con el entonces presidente Carlos Menem. Madonna describió ese encuentro en su diario como un momento casi de cuento de hadas, con un ambiente curioso y la presencia de funcionarios y una traductora que la acompañó.

El permiso fue finalmente concedido y el 9 de marzo de 1996 —tres días antes de su partida del país— Madonna pudo filmar la emblemática escena en el balcón de la Casa Rosada frente a unas cuatro mil personas como extras.

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