China advirtió que el estrecho de Ormuz y la consolidación del alto el fuego con Irán serán temas centrales en la visita del presidente Trump a Pekín este mes, declaró el embajador chino ante la ONU, Fu Cong, en una rueda de prensa al inicio de la presidencia rotatoria de China en el Consejo de Seguridad.
Fu Cong señaló que, si el estrecho de Ormuz permanece cerrado cuando Trump llegue a China, ese asunto inevitablemente dominará las conversaciones. Describió la situación en torno a Irán como “extremadamente frágil” y dijo que la prioridad inmediata es evitar una nueva escalada militar y afianzar el alto el fuego, porque cualquier tropiezo podría desencadenar una nueva espiral de violencia.
El embajador pidió medidas simultáneas de las partes enfrentadas: que Irán levante las restricciones sobre el paso por el estrecho y que Estados Unidos cese su bloqueo naval. Advirtió que el cierre o la interrupción de rutas como Ormuz tendría consecuencias no solo regionales, sino también globales, especialmente para la estabilidad energética.
Fu expresó preocupación por declaraciones de Trump y otros funcionarios estadounidenses que califican el alto el fuego de “temporal” y advirtió que ese tipo de mensajes aumentan el riesgo de reanudación de los combates. Instó a la comunidad internacional a movilizarse y a oponerse a cualquier reanudación de las hostilidades.
El diplomático rechazó como “falsas” las acusaciones de funcionarios estadounidenses sobre cooperación militar entre Pekín y Teherán, sin ofrecer más detalles. El Departamento de Estado no respondió de forma inmediata cuando se le preguntó si el secretario Marco Rubio tiene previsto reunirse con el ministro de Relaciones Exteriores chino, Wang Yi, durante su estancia en Estados Unidos; Wang presidirá una sesión del Consejo de Seguridad de la ONU el 26 de mayo.
Sobre su papel mediador, Fu afirmó que China mantiene “contactos activos con todas las partes implicadas” y realiza esfuerzos diplomáticos que describió como discretos pero continuos. Reiteró que el diálogo es la única vía y que cualquier solución debe lograrse mediante negociaciones de buena fe.
La presidencia china del Consejo de Seguridad durante mayo tendrá como prioridad Oriente Medio, región que Fu definió como “el epicentro de múltiples crisis interconectadas”. En relación con el conflicto palestino-israelí, señaló que la cuestión palestina está en el corazón de la inestabilidad regional y advirtió que la solución de dos Estados corre un peligro creciente de erosión.
Sobre Líbano, Pekín indicó que la situación sobre el terreno no refleja un alto el fuego efectivo y pidió a Israel que detenga sus operaciones en territorio libanés. Además, el Consejo abordará este mes los conflictos en Siria, Libia, Sudán y Bosnia, así como el debate anual sobre la protección de civiles en conflictos armados.
En cuanto a la relación bilateral con Washington, Fu defendió que China y Estados Unidos deben fundamentarla en el respeto mutuo y la coexistencia pacífica, rechazando la lógica de confrontación y el enfoque de suma cero. Recordó que ambas potencias, como miembros permanentes del Consejo de Seguridad, tienen una responsabilidad especial en la preservación del orden internacional.
(Con información de EFE y Reuters)

