13 de mayo de 2026
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Ferreres estimó 2,6% de inflación en abril y posible rebote en mayo

El economista señaló que la desaceleración estuvo impulsada por una menor suba en alimentos, aunque advirtió que los aumentos en tarifas, combustibles y transporte podrían volver a presionar los precios.

El economista Orlando Ferreres señaló este domingo que la inflación de abril mostró una desaceleración respecto a marzo, aunque subrayó que eso no implica un alivio generalizado para la población.

Explicó que la moderación se debió en parte a una menor suba de alimentos, pero advirtió que los incrementos en tarifas, combustibles y transporte podrían volver a ejercer presión sobre los precios.

Ferreres sostuvo además que la recuperación del salario real y las negociaciones paritarias podrían favorecer una mejora gradual del consumo en los próximos meses; sin embargo, remarcó que la inversión sigue siendo insuficiente para consolidar un crecimiento sostenido. También alertó que el riesgo país continúa limitando la llegada de capitales externos.

Por último, afirmó que el tipo de cambio se mantendría relativamente estable en el corto plazo y descartó aumentos fuertes del dólar en los próximos meses, mientras el Banco Central sigue reforzando reservas y los mercados siguen atentos a la evolución política y macroeconómica del país.

La inflación se desaceleró en abril

La desaceleración observada en abril no representa un alivio real para los hogares, ya que está vinculada a la caída del consumo, la pérdida de poder adquisitivo y una mayor dependencia del crédito y de la asistencia estatal para cubrir necesidades básicas. En este contexto, más de la mitad de los hogares no logró cubrir la canasta básica.

El índice de precios al consumidor (IPC) creció 2,6% en abril, según la medición del Instituto de Estadísticas y Tendencias Sociales y Económicas (IETSE). Esto implica una baja de 0,7 puntos porcentuales respecto a marzo y se explicó por una menor presión estacional en educación tras el inicio de clases, por una moderación en las tarifas de vivienda y servicios —cuyos aumentos pasaron del 5,6% al 3,9%— y por una desaceleración en alimentos y bebidas, que bajaron del 3,6% al 2,1%.

El informe advierte que la menor suba en alimentos responde más a una contracción de la demanda por el deterioro del ingreso real que a una mejora estructural. En lo que va del año, la inflación acumulada alcanza 12,1%, 2,1 puntos porcentuales por encima de lo previsto en el Presupuesto 2026 para todo el período. La Canasta Básica Total (CBT) para un hogar tipo de cuatro integrantes, que determina la línea de pobreza, se ubicó en $1.876.722, mientras que la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que marca la línea de indigencia, alcanzó $1.029.591, tras una suba mensual del 2,1% y un incremento acumulado del 13,9% durante 2026.

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