Se suele asumir que quienes actúan mal creen que los demás comparten su conducta. En los últimos días leí a dirigentes libertarios y a sus trolls sugiriendo que Diego Kravetz sería un candidato destinado a dividir y favorecer la victoria de Julián Álvarez. Es un planteo curioso, sobre todo viniendo de actores que en 2023 actuaron de manera similar.
En esa elección, tras las PASO de Juntos por el Cambio, el dirigente libertario Nacho Moroni fue candidato a intendente apoyado por Horacio Rodríguez Larreta, mientras Kravetz resultó triunfante representando a Patricia Bullrich.
Sostuvimos numerosas reuniones intentando explicar al espacio encabezado por Del Oso y Mariana Ayesa que la candidatura de García —cuyo antecedente público más conocido era la tenencia de un boliche clausurado durante la pandemia— no tenía posibilidades reales de ganar, pero sí podía garantizar la derrota de Kravetz y terminar siendo funcional al kirchnerismo.
Nos presentaron diversas excusas, aunque en privado admitían que teníamos razón. En ese momento, mientras Ayesa apoyaba a García y a Milei, su hijo Nacho Moroni firmaba solicitadas en apoyo a Sergio Massa.
Son episodios del pasado que dejan enseñanzas: si hoy Julián Álvarez es intendente de Lanús, fue en gran parte por decisiones partidarias y la falta de coordinación entre sectores que priorizaron obtener algunas bancas antes que enfrentar con mayor unidad al kirchnerismo.
Por eso resulta llamativo verlos ahora dando lecciones de estrategia electoral y hablando de “dividir”.
Marcelo Villa
Bloque Vamos por la libertad y la seguridad

