El 11 de marzo de 2019, Sergio Denis subió al escenario del teatro Mercedes Sosa en Tucumán para cantar y sufrió una caída a un foso de tres metros y medio que lo dejó en coma. Al cumplirse un nuevo aniversario de su fallecimiento, su hija Bárbara Hoffman volvió a hablar del episodio y renovó el reclamo de justicia en el programa Secretos Verdaderos (América).
Bárbara relató que la noticia le llegó por un llamado de Emilio, el tecladista que acompañó a su padre durante décadas. En ese primer contacto la información era escasa y confusa; inicialmente pensó que quizá se había enredado con un cable. También recordó que su padre estaba anticoagulado y que eso podía agravar cualquier golpe o hematoma.
La percepción cambió cuando Emilio le pidió que prendiera la televisión: los informes hablaban de que su padre se debatía entre la vida y la muerte. Bárbara expresó su desconcierto ante la idea de que alguien que fue a trabajar terminara en coma, una pregunta que, siete años después, todavía no tiene una respuesta satisfactoria.
Tras el accidente, Denis permaneció en estado vegetativo durante un año y dos meses. Durante ese periodo, sus seguidores realizaron vigilias, rezaron y mantuvieron la esperanza, pero finalmente falleció el 15 de mayo de 2020 sin recuperarse de las lesiones.
En la entrevista también abordó aspectos técnicos: explicó que el foso era el que se utilizaba para las orquestas y reiteró que medía tres metros y medio. Indicó que la causa está a cargo del abogado Diego Colombo, a quien definió como un amigo de la familia que ha colaborado mucho, y señaló que en el expediente consta que el teatro no estaba habilitado para funcionar en esas condiciones. Afirmó además que la pasarela por la que se ve a su padre caminar antes de la caída no estaba habilitada.
Bárbara calificó lo ocurrido como una negligencia por parte del teatro y criticó la conducta de sus responsables tras la tragedia: dijo que actuaron con impunidad, ya que el establecimiento sólo permaneció cerrado un día después del accidente.
El reclamo de la hija no se limita al dolor personal: es el de una familia que, siete años después, busca respuestas y responsabilidades. La causa judicial continúa abierta y Bárbara aseguró que no piensa renunciar a la búsqueda de justicia, utilizando cada aniversario y cada aparición pública para mantener viva la demanda.

