Las autoridades judiciales iraníes ejecutaron este domingo por la mañana a Mojtaba Kian, hijo del escritor Mohammad Gholi, por ahorcamiento tras ser declarado culpable de espionaje, traición y colaboración con los servicios de inteligencia de Estados Unidos e Israel durante el conflicto.
La web Mizan Online del poder judicial informó que “Mojtaba Kian… que envió información relacionada con las unidades de la industria de defensa del país al enemigo, fue ahorcado esta mañana temprano”.
La sentencia fue dictada inicialmente por el Tribunal Provincial de Alborz y ratificada por la Corte Suprema tras rechazar los recursos de apelación; además incluyó la confiscación total de los bienes del condenado. Las autoridades señalaron que, siguiendo directrices de la jefatura del Poder Judicial para casos de traición, el proceso desde la detención hasta la ejecución se completó en menos de 50 días.
Según el expediente judicial y las investigaciones técnicas citadas por la agencia Mizan, el acusado habría facilitado información estratégica y coordenadas geográficas precisas sobre instalaciones de la industria de defensa a redes hostiles vinculadas a Washington y Tel Aviv. Las pruebas apuntan a que envió al menos ocho mensajes con ubicaciones críticas de plantas productoras de componentes militares.
La Fiscalía indicó que, en una de las comunicaciones interceptadas dirigida a agentes de una red satelital extranjera, Kian habría mencionado explícitamente al primer ministro israelí y pidió a sus contactos que “informaran del asunto a Bibi” (apodo de Benjamin Netanyahu).
En su declaración ante el tribunal, el acusado admitió haber establecido comunicación con esa plataforma y haber recibido un canal privado y seguro para la transmisión de los datos confidenciales.
Peritajes forenses habrían confirmado el impacto directo del presunto espionaje en la seguridad nacional: una de las instalaciones cuya ubicación fue revelada por Kian resultó totalmente destruida en un ataque enemigo apenas tres días después del envío del mensaje.
El tribunal justificó la pena máxima aplicando el artículo 1 de la Ley sobre el aumento de las penas por espionaje y cooperación con regímenes hostiles contra la seguridad y los intereses nacionales.
El sitio web del poder judicial reiteró que la ejecución tuvo lugar “menos de 50 días” después de la detención y confirmó la confiscación de los bienes del ejecutado.
Organizaciones de derechos humanos, como Amnistía Internacional, sitúan a Irán como el segundo país con mayor número de ejecuciones en el mundo, después de China.
El jueves anterior, Irán ejecutó a dos hombres condenados por rebelión armada y por pertenencia a lo que las autoridades calificaron como “grupos terroristas separatistas”, expresión que suele emplearse para referirse a grupos kurdos iraníes con base en la región del Kurdistán iraquí.
(con información de EP y AFP)

