26 de mayo de 2026
Buenos Aires, 16 C

Causa Cuadernos: ex pareja de Centeno dijo ser su testaferro y relató cómo acomodaban dinero en bolsos

Hilda Horovitz, expareja de Oscar Centeno —autor de los cuadernos— declaró que actuó como “testaferro” mientras él trabajaba como chofer del exfuncionario Roberto Baratta. Afirmó haber visto los cuadernos en la casa donde convivían, pero negó haberlos leído.

En una extensa declaración ante el Tribunal Oral Federal 7, Horovitz relató episodios de violencia, infidelidades y situaciones en las que, según su versión, Baratta habría hecho desaparecer documentos que ella entregó a la exsecretaria presidencial Miriam Quiroga. Dijo que su decisión de declarar contra Centeno no fue por “despecho”.

Sobre su relación con Centeno señaló que él la utilizó como “pantalla”, y dio ejemplos: la llevaba a firmar documentos, a comprar un vehículo y la hacía figurar en trámites.

Al comenzar la audiencia respondió preguntas de la fiscal Fabiana León y se definió públicamente como “testaferro”, afirmando que Centeno usó su nombre en múltiples gestiones.

Comentó además que Centeno solía llegar con bolsos que decía eran de Baratta, y detalló que el remisero llegaba con valijas, portafolios y bolsos de distintos tipos, explicándole cómo podía disponerse el dinero en su interior.

Consultada sobre cómo Centeno sabía la capacidad de esos bolsos, respondió que él “lo habría visto” y que ella escuchaba sus explicaciones pero no indagaba más.

Yo no veía qué hacían con los bolsos

Ante las defensas, Horovitz contó que le mandó fotos de los bolsos a Baratta para intentar obtener ayuda económica. Reiteró que nunca vio dinero dentro de ellos, aunque escuchó a Centeno describir cómo acomodaba fajos.

Dijo que Centeno le mostró al menos un bolso y le explicó de qué manera entraban los billetes, pero enfatizó que no llegó a ver dinero en su interior.

Le exhibieron bolsos a la testigo

La fiscal pidió mostrarle una serie de bolsos que Horovitz había entregado en la investigación. La testigo dijo reconocerlos, aseguró que los había usado para mudanzas y que les había tomado fotos que luego envió a Baratta.

Se informó que ese equipaje habría sido utilizado por Centeno durante sus tareas como chofer del entonces funcionario del Ministerio de Planificación Federal.

Las migajas de Baratta

Horovitz declaró que nunca vio bolsos con dinero, pero que escuchó a Centeno decir que Baratta le daba “migajas”. Relató que en ocasiones Centeno se quejaba de la poca retribución recibida por sus tareas.

Al ser consultada por los cuadernos, afirmó que los vio guardados en el armario del dormitorio —junto a libretas y carpetas relacionadas con autos y casas— pero que no los leyó, sólo hojeó superficialmente las hojas.

Dijo que Centeno le había comentado que anotaba los movimientos por si quedaba sin trabajo, y que ella recién conoció el contenido de los cuadernos cuando la causa se hizo pública en los medios.

Ante las defensas insistió en que no sabía qué decían las anotaciones y que evitó leerlas para no involucrarse más.

Describió además la relación entre Centeno y Baratta como cercana: compartían actividades sociales y, según ella, Baratta ayudaba con frecuencia a Centeno.

Contó que ella le enviaba mensajes a Baratta para pedir asistencia económica y gestionar arreglos de vivienda, pero que Baratta no le respondía y que Centeno la disuadía de insistir.

Durante el trámite procesal se produjo tensión entre Horovitz y algunos defensores. La testigo afirmó haber sido engañada y golpeada por Centeno, y relató episodios de agresión física.

El fin del romance

Consultada por el defensor oficial sobre si quería continuar la relación, respondió que en principio sí, tras casi once años de pareja, pero que con el tiempo se dio cuenta de que la utilizaba como pantalla. Rechazó que su testimonio fuera producto de despecho y rememoró episodios de violencia y consumo de alcohol por parte de Centeno.

Relató que Centeno ya mantenía una relación con otra mujer y aseguró que él no tuvo el valor de comunicarle directamente el fin del vínculo.

Horovitz llegó a los tribunales de Retiro para declarar como testigo en la causa de los Cuadernos. Dijo tener 58 años, estar desocupada y que convivió con Centeno entre 2006 y 2016. Centeno estuvo presente en la audiencia y tomó notas durante su exposición.

Al responder si su intención era perjudicar a Centeno, sostuvo que su testimonio respondía a lo que él le había hecho, incluidas las agresiones, y reiteró que ella fue utilizada por él.

En sus declaraciones narró que conoció a Centeno cuando trabajaba en un apart hotel en Parque Centenario, que alquiló una pieza y que luego, tras dejar su trabajo, se mudaron a Martínez. Dijo que Centeno pasó a desempeñarse como chofer de Baratta y que se enteró de las anotaciones “por casualidad”.

Admitió que ejerció como testaferro al figurar en documentos y en la titularidad de algunos autos ligados a la flota que trabajaba para el Ministerio de Planificación.

Su primera vez en Comodoro Py

Ante la defensa de Baratta, relató cómo contactó al fiscal Carlos Stornelli: explicó que, antes del 1° de noviembre de 2017, nunca había hablado con él, que buscó la causa en una computadora y decidió concurrir porque pretendía denunciar las agresiones y conductas de Centeno. Dijo que fue recibida en Comodoro Py y expresó su intención de denunciar al chofer de Baratta.

Señaló que no avisó a Centeno que iba a declarar y que entregó documentos vinculados a Miriam Quiroga, a quien vio en televisión y a la que le dio papeles con la idea de que los difundiera. Contó que hizo copias en su lugar de trabajo y volvió a dejar los originales donde estaban.

Horovitz declaró que, según su conocimiento, Quiroga le entregó esa documentación a Baratta y que luego los papeles fueron “hechos desaparecer”, versión que atribuyó a la aparición de mensajes y chats publicados en noticias. Quiroga está citada como testigo en la causa y se informó que podría presentar un certificado médico para ausentarse.

Quién es la ex pareja de Centeno

La testigo llegó a tribunales acompañada y esperó antes de declarar. El juicio, iniciado en noviembre anterior, incluye entre los acusados a la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, a exfuncionarios, a choferes y a empresarios, y se investiga una presunta asociación ilícita que habría operado entre 2003 y 2015 para recaudar fondos a cambio de contratos estatales.

Horovitz es la expareja de Centeno, quien fuera chofer del subsecretario Roberto Baratta y autor de los cuadernos que motivaron la causa. Ella reiteró que los cuadernos estaban guardados en un ropero frente a la cama pero que no los leyó.

Centeno la denunció por una supuesta extorsión, y en la investigación se recogieron versiones, incluyendo mensajes en los teléfonos de Baratta que, según las pericias, contienen referencias a presiones económicas vinculadas a la mujer.

Artículo anterior

Acciones de Ferrari caen tras presentar su primer auto eléctrico

Artículo siguiente

Causa Cuadernos: ex pareja de Centeno admitió ser testaferro y detalló cómo se acomodaba dinero en bolsos

Continuar leyendo

Últimas noticias

Comienza el Mundial en: