¿Qué fue lo que cambió?
El acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur constituyó el mayor pacto comercial en la historia del bloque sudamericano, marcando un cambio relevante en su inserción internacional.
El papel de Brasil: geopolítica e industrialización
Una diferencia clave dentro del Mercosur es el rol de Brasil, país que también mantuvo históricamente políticas proteccionistas para proteger su industria. Según Vaccarezza, la situación brasileña difiere notablemente de la argentina: Brasil atravesó un proceso de reindustrialización sostenida y evaluó cuidadosamente el momento adecuado para avanzar en acuerdos comerciales.
Brasil ya cuenta con sectores plenamente competitivos a nivel internacional que no dependen exclusivamente de la protección del mercado interno, entre los que se incluyen la agroindustria (soja, carnes, café, azúcar, celulosa), la minería, el petróleo y gas —fortalecidos por el desarrollo del Pre-sal— y la industria aeronáutica, con Embraer como ejemplo destacado.
Esos sectores exportan globalmente, compiten en productividad y escala, y en varios casos ocupan posiciones de liderazgo mundial. Por ello Brasil atrae inversiones extranjeras y busca fortalecer su capacidad productiva y exportadora mediante la apertura de mercados, la llegada de capitales y un papel activo del Estado.
Elizondo señaló además que la presidencia de Lula ha buscado reposicionar a Brasil en la nueva geopolítica global. Internamente, muchos sectores que antes eran proteccionistas se han integrado con multinacionales que demandan mayor apertura, lo que ha generado apoyo a esos cambios.
También explicó que Brasil percibió el riesgo que la cerradez económica representaba para el Mercosur, considerado un activo de su política exterior. Siendo el socio más grande del bloque, Brasil ejerce liderazgo por su tamaño, aunque Elizondo destacó que el empuje decisivo para la apertura lo proporcionó Argentina.
El potencial de los nuevos acuerdos
De cara a futuros tratados, los analistas resaltaron la importancia de un TLC con Canadá para atraer inversiones, dada la complementariedad entre ambas economías y la posibilidad de desarrollar proyectos de inversión conjuntos. Vaccarezza subrayó además que el acuerdo con Canadá sería relevante por la dimensión del sector minero.
Ambos expertos también señalaron la necesidad de avanzar en la apertura hacia Asia. Un acuerdo con Japón resultaría significativo, al igual que con Corea del Sur, país con el que Argentina históricamente se mostró reticente debido a la protección de su industria automotriz local.


