Dos días después de su salida de Gran Hermano Generación Dorada, Eduardo visitó el programa Cortá por Lozano y vivió un momento emotivo al ver por primera vez en pantalla a su hija Mia, de 21 años. La aparición ocurrió durante una entrevista en la que, tras dudar inicialmente, aceptó mirar un video con imágenes de la joven y quedó visiblemente conmovido.
El vínculo entre Eduardo, su ex pareja Romina Orthusteguy y Mia ha estado marcado por conflictos y distancias. Desde que Eduardo volvió a participar del reality surgieron distintas versiones sobre esa relación fracturada; según relató, nunca había visto a su hija cara a cara hasta ese instante televisivo.
Durante la emisión, la presentadora Verónica Lozano le ofreció ver el material y, tras negarse en primera instancia, Eduardo se conmovió al aparecer Mia en pantalla: dijo que “nunca la había visto” y la describió con ternura, señalando su parecido con la madre. Habló también del dolor que arrastra y expresó la esperanza de que la situación pueda resolverse, mencionando que Mia tiene otros familiares que forman parte de su historia y que podrían conocerla.
Eduardo reconoció sus errores y dejó un pedido de disculpas público, aceptando la posibilidad de que su hija no quiera recibirlo. Además reveló su deseo de que Mia pueda acercarse a otros integrantes de la familia, incluido un hermano que aún no conoce, y comentó que actualmente no mantiene relación con su madre, lo que evidencia un contexto familiar complejo.
El episodio se viralizó en redes sociales y generó numerosas reacciones entre los seguidores del programa, que destacaron la emoción del momento y la sinceridad con la que Eduardo habló sobre una de las heridas más profundas de su vida.

