La investigación por el asesinato de Diego Fernández Lima, vinculado a la casa de Coghlan, registró avances en los últimos días: el jueves 28 de mayo se inició una nueva inspección en el terreno contiguo a la propiedad donde se hallaron restos óseos.
Según el cronista presente, Gendarmería realizó el 4 de mayo una prospección con georadar que detectó una anomalía en la parcela de la obra paralizada. Por ese motivo, en la nueva etapa de trabajo intervendrán el Equipo Argentino de Antropología Forense, la División Homicidios y la Fiscalía, que intentarán determinar si en el lugar hay más restos humanos y si se puede localizar el arma homicida, que se presume podría ser un cuchillo.
Estos trabajos se desarrollan mientras la fiscalía analiza un testimonio reservado de una persona que vive en Jujuy. Ese testigo indirecto relató un episodio en el que un hombre, identificado por el apellido Alemán, se habría jactado en 2011 de haber tendido una “trampa” para deshacerse de un cuerpo años atrás. Según la declaración, la víctima fue citada con la excusa de encontrarse con una mujer que le gustaba, conducida a un baño de la propiedad, retenida por padre e hijo y posteriormente asesinada con una puñalada en la espalda.
Los restos habían sido hallados en mayo de 2025 en la construcción colindante a la vivienda de Cristian Graf; el nuevo testimonio y las pericias buscan aportar elementos que aclaren cómo se cometió el crimen y si hay más evidencias enterradas en el terreno.

