Comerciantes de Pilar advierten que, sin una solución para los consumidores endeudados, la reactivación económica local seguirá siendo una promesa incumplida.
La mesa directiva de SCIPA examinó la situación de miles de personas que no pueden afrontar sus deudas con tarjetas de crédito, en un contexto de tasas de interés elevadas y salarios deteriorados.
La preocupación no es solo local: organismos internacionales, incluido el FMI en un informe reciente, alertaron sobre el aumento de la morosidad en el segmento de consumo a nivel global.
“No hay liquidez en la calle”
“Esto lo percibimos a diario en Pilar: no circula liquidez. Los comercios cerrados generan una desolación y una profunda tristeza, ya que bajar una persiana de manera definitiva implica familias que quedan sin trabajo”, dijo Alfredo Ventura, presidente de SCIPA.
Ventura también mencionó los planes de refinanciación lanzados esta semana por el Banco de la Nación Argentina para deudores en mora y señaló que, si se otorgara un alivio que permita regularizar deudas —como las iniciativas auspiciosas anunciadas por ese banco—, sería un paso importante para impulsar la actividad económica en el corto plazo.
Por su parte, Mauro Moris, secretario de SCIPA, afirmó con claridad: “Haremos todo lo posible para que el Banco de la Provincia de Buenos Aires y las entidades bancarias privadas adopten medidas similares a las implementadas por el Banco de la Nación Argentina. Si un banco público puede ofrecer refinanciación a los deudores morosos de su cartera, entendemos que no hay impedimentos para que los bancos privados acompañen con iniciativas de la misma naturaleza”.
Moris subrayó que la liquidez de los consumidores es clave: “De ese modo la gente dispondrá de mayor capacidad de gasto, y esa es la principal vía para que un país se reactive económicamente, una necesidad que se agrava por los aumentos de los servicios públicos y la alta presión impositiva”.
El comercio electrónico como refugio, el comercio local como víctima

