El Gobierno nacional autorizó la finalización de las obras iniciales de rehabilitación en 203 kilómetros de las rutas nacionales 12 y 14, en el tramo que une Zárate (provincia de Buenos Aires) con Gualeguaychú (Entre Ríos).
Se trata de un corredor logístico de gran relevancia, utilizado de forma intensiva por el transporte de cargas vinculado al comercio exterior y al intercambio regional dentro del Mercosur.
La medida fue oficializada mediante la Resolución 717/2026 y constituye uno de los primeros hitos del nuevo esquema de concesiones viales impulsado por el Gobierno, que incorpora inversiones privadas para la puesta en valor y modernización de la infraestructura.
Las rutas 12 y 14 forman un eje estratégico para el tránsito de mercancías entre Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay. Por este corredor circula una parte importante del transporte terrestre internacional, así como cargas relacionadas con la industria, la agroexportación y la distribución nacional.
Un corredor clave para el comercio y las cadenas de suministro
Las obras completadas incluyeron bacheo, reemplazo de losas de hormigón, reforzamiento de banquinas, renovación de la señalización horizontal y vertical, y reparación de sistemas de iluminación.
El objetivo principal fue recuperar condiciones adecuadas de transitabilidad en un corredor que desempeña un papel central en las cadenas de suministro regionales y en la logística terrestre asociada al comercio internacional.
Según fuentes oficiales, estos trabajos estaban previstos originalmente para concluir durante el primer año de la concesión, pero se ejecutaron en un plazo inferior al proyectado.
La importancia logística del corredor no solo radica en su función como vínculo entre centros productivos del país, sino también en su papel de acceso terrestre a pasos fronterizos y en las conexiones comerciales con los principales socios del Mercosur.
Más de 740 kilómetros en ejecución
Además de los 203 kilómetros ya rehabilitados, continúan los trabajos sobre otros 540 kilómetros que integran la primera etapa de la Red Federal de Concesiones.
Según la planificación oficial, la totalidad de los más de 740 kilómetros incluidos en esta fase alcanzará condiciones óptimas de circulación en los próximos meses.
La mejora de estos corredores contribuye a reducir costos operativos, acortar tiempos de tránsito y aumentar la previsibilidad logística, factores que inciden de forma directa en la competitividad del transporte terrestre y de las actividades vinculadas al comercio exterior.
Un plan de mayor alcance
Las intervenciones forman parte de un programa más amplio que busca modernizar más de 9.000 kilómetros de rutas nacionales mediante contratos de concesión financiados con inversión privada.
En ese marco, los contratos contemplan tres tipos de intervenciones: obras iniciales de puesta en valor para recuperar la transitabilidad, obras obligatorias previstas contractualmente y trabajos de rehabilitación destinados a garantizar la calidad de calzadas y banquinas durante la vigencia de las concesiones.
Desde la perspectiva logística, el avance de este tipo de corredores resulta especialmente relevante por su impacto en la circulación de cargas, la integración regional y el funcionamiento de las cadenas de abastecimiento.
En un contexto en el que la eficiencia del transporte terrestre sigue siendo determinante para la competitividad de las exportaciones y de la producción nacional, las inversiones en infraestructura vial mantienen un papel central en la agenda logística argentina.

