29 de mayo de 2026
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Imágenes satelitales muestran red militar secreta junto a silos nucleares en Xinjiang

Imágenes satelitales revisadas por Reuters muestran que en el noroeste de China se construye una extensa red de infraestructura militar en el desierto, con el objetivo de proteger su arsenal nuclear frente a un posible ataque inicial de Estados Unidos. El complejo incluye más de 80 plataformas de lanzamiento, búnkeres y nodos de comunicaciones situados cerca de silos que alojan los misiles de mayor alcance del Ejército Popular de Liberación (EPL).

Las fotografías aéreas revelan plataformas de hormigón para desplegar lanzadores móviles y baterías antiaéreas, así como instalaciones que podrían destinarse a guerra electrónica, comunicaciones satelitales y centros de mando. Tres analistas de seguridad consultados por Reuters coincidieron en esa interpretación. La magnitud de las obras no había sido informada con anterioridad.

Alexander Neill, investigador adjunto del Pacific Forum en Hawái, señaló que la infraestructura se está levantando a gran escala, ocupando miles de kilómetros cuadrados de desierto más allá de los campos de silos. Según Neill, dependiendo de sus capacidades exactas, representa “una mejora y diversificación muy considerable” del disuasor nuclear estratégico chino.

Los octágonos del desierto de Xinjiang

En el centro de la red hay dos instalaciones octogonales construidas en los últimos seis años en el este de Xinjiang, al suroeste del campo de silos de Hami: una ubicada a unos 140 kilómetros del campo y la otra a cerca de 230 kilómetros. Las imágenes indican que ambas disponen de alojamientos para personal, espacios para vehículos pesados, almacenes reforzados, pistas de aterrizaje y conexiones ferroviarias hacia los silos de Hami.

En abril y este mes se observaron ejercicios con vehículos pesados alrededor del octágono norte. Las imágenes más recientes muestran también grandes carpas y lo que dos analistas describieron como posibles sitios de lanzamiento camuflados excavados en el desierto, algunos protegidos por baterías antiaéreas.

Una tercera estructura octogonal, situada al sur de las instalaciones de ensayo nuclear de Lop Nur, está menos desarrollada y parece emplearse como campo de tiro: el terreno presenta marcas de impactos, edificios dañados y réplicas de aviones de combate occidentales, según Vantor, proveedor comercial de imágenes satelitales.

Red de caminos y posibles cables de fibra óptica

Cada octágono actúa como nodo de una red de pistas de tierra y conductos que se internan en el desierto y conectan con plataformas de hormigón situadas entre afloramientos rocosos y lechos secos. Expertos indican que esas plataformas podrían servir para desplegar lanzadores móviles antiaéreos, nodos de guerra electrónica o, en las de mayor tamaño, lanzadores de ICBM montados sobre vehículos de carretera.

Hans Kristensen, director del Proyecto de Información Nuclear de la Federación de Científicos Americanos, señaló que los conductos que unen las plataformas con los octógonos podrían albergar cables de fibra óptica para comunicaciones. En el octágono más septentrional, tres analistas identificaron además una posible instalación de comunicaciones espaciales o por microondas, con antenas parabólicas y dos grandes torres en construcción.

Tong Zhao, investigador principal en política nuclear del Carnegie Endowment for International Peace, afirmó que estas estructuras octogonales y las torres podrían estar vinculadas al C3 —mando, control y comunicaciones— así como a actividades de mantenimiento y almacenamiento relacionadas con las operaciones nucleares en el sitio de silos de Hami.

La carrera nuclear de China frente a Estados Unidos y Rusia

Proteger los silos en zonas desérticas es clave para la estrategia declarada de Pekín de mantener un disuasor mínimo pero creíble, basado en la capacidad de represalia tras un hipotético primer ataque. Aunque China puede lanzar armas nucleares desde submarinos y aeronaves, los campos de silos en Xinjiang y Gansu siguen siendo el núcleo de sus fuerzas estratégicas.

Funcionarios estadounidenses y analistas de control de armas afirman que China está ampliando y modernizando su fuerza nuclear más rápido que cualquier otra nación. El último informe del Pentágono sobre la modernización militar china estima que el país podría disponer de unas 1.000 ojivas para 2030 y que probablemente ya ha cargado alrededor de 100 ICBM en sus tres principales campos de silos. Además, China ha reforzado su sistema de alerta temprana con los satélites Huoyan-1, capaces de detectar un ICBM entrante en unos 90 segundos y notificar a un centro de mando en tres a cuatro minutos.

A diferencia de Estados Unidos y Rusia —cuyos arsenales son mucho mayores y cuya disuasión se apoya en el número, el aislamiento y la robustez de sus silos—, China parece apostar por una defensa activa y a gran escala alrededor de sus silos. Kristensen calificó el esfuerzo como “extraordinario” y afirmó: “Nunca he visto nada parecido”.

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