La noticia del fallecimiento de Jorgelina Pochintesta, reconocida directora de casting argentina, causó profunda conmoción en el ámbito artístico. Pochintesta murió en Italia y su partida provocó muestras de pesar entre colegas, amigos y figuras del espectáculo que recordaron distintos momentos compartidos con ella.
A lo largo de su trayectoria se desempeñó detrás de escena en numerosos proyectos del cine y la televisión argentinos, consolidándose como una figura clave para actores, directores y producciones. Era valorada por su sensibilidad y su habilidad para descubrir perfiles y conformar elencos, cualidades que le granjearon respeto y vínculos duraderos en la industria.
En lo personal, su nombre estuvo vinculado a una etapa relevante del rock nacional por su relación con Luca Prodan, aunque quienes la conocieron destacan que supo construir una identidad propia más allá de ese vínculo.
Una despedida que conmovió especialmente fue la de la actriz Verónica Llinás, que en redes expresó su dolor y publicó: “Adiós amiga mía, te llevaste una parte de mí”. Ese mensaje sintetizó el sentimiento de muchos que la recuerdan como una persona de fuerte personalidad, apasionada por su trabajo y con una marcada capacidad para conectar con los demás.
La muerte de Pochintesta deja un vacío difícil de llenar. Entre los mensajes de afecto y los recuerdos, su figura vuelve a ocupar un lugar central en la memoria del ambiente artístico, que la recuerda tanto por su aporte profesional como por las relaciones personales que cultivó a lo largo de los años.

