3 de junio de 2026
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Luque lamentó no poder operar a Maradona, según afirman

Un médico vinculado al abogado Víctor Stinfale declaró en el juicio por la muerte de Diego Maradona que el neurocirujano Leopoldo Luque lamentó no haber operado al paciente, al comentar que “era la oportunidad de mi vida”. También confirmaron empleados administrativos de Swiss Medical que Nancy Forlini actuaba como nexo entre la prepaga y los médicos de cabecera.

El testigo además describió a Maradona como un paciente difícil de manejar porque “hacía lo que quería”.

Rodolfo Benvenuti esperaba fuera del Tribunal Oral en lo Criminal N.o 7 de San Isidro antes de declarar; su testimonio se inició después de un planteo de los fiscales Cosme Iribarren y Patricio Ferrari.

Los fiscales solicitaron excluir un documento pericial por considerarlo parcial y pidieron la nulidad del testimonio de Mariana Flichman, quien redactó pero no firmó el acta de externación de la Clínica Olivos y actuó como perito de parte de Forlini.

Los jueces resolvieron posponer la decisión sobre ese planteo y aceptaron convocar a dos testigos para las próximas audiencias.

Benvenuti ingresó a la sala, aportó sus datos y dijo que conoció a Maradona por un pedido de Stinfale durante la internación en la Clínica Olivos.

Explicó que trató a Stinfale por un problema cardíaco y también a los padres, y que mantuvo conversaciones con Luque sobre la internación en el sanatorio de Vicente López.

TENSIONES DIARIAS

El médico relató tensiones diarias con el paciente, quien se negó a realizarse una radiografía y generó una discusión; comentó que Luque presentó un equipo de neurocirujanos para la intervención.

Dijo que Stinfale le pidió supervisar la cirugía por el hematoma subdural detectado en La Plata y que Luque quería operarlo porque lo consideraba “la oportunidad de su vida”, aunque Benvenuti opinó que el paciente no estaba en condiciones anímicas.

Benvenuti describió la situación como inmanejable y señaló que Maradona se resistía a ingresar a una clínica de rehabilitación; agregó que se discutió la necesidad de un equipo interdisciplinario para el traslado a Tigre.

Insistió en que la atención requerida era permanente y especializada, por lo que no compartía la opción de una internación domiciliaria simple.

El facultativo detalló que en las reuniones siempre se habló de internación domiciliaria acompañada por especialistas en psiquiatría, cardiología, neurología y adicciones.

Dijo que habría solicitado enfermería las 24 horas y controles periódicos de signos vitales, diuresis y presencia de edemas, con intervenciones cada dos o tres horas.

Benvenuti sostuvo que Maradona confiaba en Luque y que Stinfale pidió que lo atendiera “el mejor equipo de neurocirujanos del país”.

Describió un intercambio tenso entre Luque y otros implicados, con expresiones de frustración de Luque sobre perder lo que él consideraba “su oportunidad”.

El testigo también narró que Luque tuvo una supuesta “crisis de nervios” y lloró en la habitación durante la cirugía en Olivos.

Durante el contrainterrogatorio del abogado Francisco Oneto se produjo un intenso cruce, por lo que el juez Gaig llamó al orden y pidió que no se fuerce al testigo.

El magistrado Alberto Ortolani advirtió a Oneto sobre la posibilidad de sanciones por las reiteradas interrupciones al testigo.

Oneto respondió molesto ante las observaciones del tribunal, y Gaig volvió a pedir calma en la sala.

El abogado llegó a desafiar al estrado con la frase “sancióneme, sancióneme, sancióneme”, en un momento de elevada tensión procesal.

El también abogado Fernando Burlando intervino en el intercambio, mientras que otro letrado retomó las objeciones en el debate oral.

El administrativo de Swiss Medical Enrique Barrio declaró que conoce a Nancy Forlini por trabajar juntos en el área de cuidados domiciliarios de la prepaga.

Indicó que coordinaban pedidos de enfermería y acompañantes terapéuticos, y que le solicitaron enfermería las 24 horas y la presencia de un médico clínico para la atención de Maradona.

Contó que trabaja en el área desde noviembre de 2011 y que estaba al tanto de la internación de Maradona.

Tras reproducirse dos audios del coordinador de enfermeros, Mariano Perroni, Barrio reconoció que participó del grupo de WhatsApp “Tigre” utilizado por el personal encargado de la atención en Benavídez.

Mencionó además la presencia de otros enfermeros y de una médica identificada en las conversaciones como Nelsa Pérez, registrada como ‘Mary Medidom’.

Dijo que las doctoras Agustina Cosachov y Nancy Forlini mantuvieron comunicación constante sobre la asistencia.

El último testigo de la jornada, Germán Dornelli, otro empleado administrativo de la prepaga, dijo conocer a Forlini y describió su función en el área de pacientes agudos de cuidados domiciliarios.

Dornelli explicó que en noviembre de 2020 recibió el pedido para gestionar la atención domiciliaria de Maradona tras el alta por la cirugía del hematoma subdural en Olivos.

Subrayó que Forlini actuaba como el nexo entre la prepaga y los médicos tratantes del paciente.

Confirmó que la función de Nancy Forlini era la de médica administrativa y jefa de cuidados domiciliarios en Swiss Medical.

Los fiscales exhibieron documentos firmados por el clínico Pedro Di Spagna con fechas del 12 y 18 de noviembre de 2020 relacionados con las visitas al paciente.

En la primera visita Di Spagna atendió a Maradona en Tigre; en la segunda, no pudo ingresar a la vivienda en Benavídez porque el paciente echó a quienes intentaron entrar.

La decimoquinta jornada del juicio finalizó minutos antes de las 19 y el Tribunal fijó un cuarto intermedio hasta el jueves a las 10, cuando la Fiscalía anunciará más testimonios.

La enfermera Dahiana Gisela Madrid afrontará un juicio por jurados, cuya realización está demorada por un pedido de recusación contra la jueza María Coelho.

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