La Secretaría de Transporte de la Nación reabrió el Registro Nacional de Talleres de Inspección Técnica de Vehículos y autorizó la incorporación de nuevos prestadores para la Revisión Técnica Obligatoria (RTO), en el marco de la reforma del sistema prevista por el decreto 196/2025.
Según la disposición publicada en el Boletín Oficial, los talleres inscriptos podrán realizar las Verificaciones Técnicas Vehiculares (VTV) sobre autos y vehículos comerciales, de pasajeros o de carga, incluidos los vehículos antiguos o especiales, siempre que acrediten la capacidad técnica que exige la normativa vigente.
La resolución también modifica el nombre del registro: deja de llamarse Registro Nacional de Talleres de Inspección Técnica de Vehículos de Transporte de Pasajeros y Cargas y pasa a denominarse Registro Nacional de Talleres de Inspección Técnica de Vehículos, acorde con el alcance ampliado del sistema.
El registro quedará bajo la órbita de la Secretaría de Transporte y funcionará como un registro abierto, público, gratuito y completamente digital, gestionado a través de la plataforma Trámites a Distancia (TAD).
El Gobierno explicó que la reapertura busca revertir las limitaciones impuestas en 2023, cuando se suspendió el mecanismo para incorporar nuevos talleres; según los fundamentos de la resolución, esa situación redujo la competencia y la oferta del servicio.
No obstante, en principio los cambios no afectarían la provincia de Buenos Aires, donde la medida no está siendo analizada. Fuentes provinciales señalaron que la VTV tal como funciona actualmente es necesaria para mantener los controles, especialmente frente a la falta de inversión nacional en las rutas.
Cambios principales de la “VTV Nacional”
Uno de los cambios más relevantes es que el precio de la RTO quedará sujeto a la negociación entre el usuario y el taller. Actualmente, en la provincia de Buenos Aires la tarifa para vehículos es de $97.057 con IVA incluido.
El anexo aprobado por la Secretaría de Transporte establece expresamente que los usuarios acordarán libremente el precio de las inspecciones con cada taller, eliminando referencias a tarifas fijadas por el Estado nacional.
Se flexibilizan además los plazos de inspección: en las provincias que adhieran, los autos particulares nuevos deberán pasar la primera revisión a los 5 años; los vehículos de carga y de pasajeros podrán esperar hasta 12 meses para la primera inspección. La periodicidad será cada 24 meses para vehículos particulares de hasta 10 años de antigüedad y anual para los que superen esa edad.
La Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) será la autoridad encargada de fiscalizar y auditar a los talleres inscriptos. Estos deberán cumplir requisitos técnicos mínimos de infraestructura, equipamiento, calibración de instrumentos y conservación de la documentación.
Los talleres deberán además remitir los datos de cada inspección a una base de datos nacional que la Subsecretaría de Transporte Automotor deberá implementar en un plazo de 90 días. Los equipos usados en las revisiones estarán sujetos a controles de calibración cada seis meses o cada 6.000 inspecciones, lo que ocurra primero.

