Volodímir Zelensky acusó a Vladímir Putin de optar nuevamente por la guerra tras desestimar una propuesta de negociación. El presidente ucraniano ofreció reunirse en un tercer país para buscar una salida al conflicto, pero Putin rechazó la invitación de forma categórica.
“Lamentablemente, el lado ruso una vez más elige la guerra: todos oyeron la respuesta de hoy. Respuesta débil. Simplemente no quiere poner fin a la guerra. Creo que muchos en todo el mundo se sintieron decepcionados por esa respuesta. No quiere cambiar nada, y no quiere admitir que esta guerra solo le atrae a él, y a aquellos que están ganando dinero a costa suya. Todos ellos sonreían ampliamente hoy”, publicó Zelensky en su cuenta de X, señalando la decepción por la postura rusa.
El mandatario añadió que eso implica aumentar la presión económica sobre Rusia para reducir sus recursos y agradeció a los países y actores que apoyan a Ucrania y buscan una paz real.
En una carta abierta, Zelensky propuso un encuentro en un país neutral —como Suiza, Turquía o alguna nación árabe— con la participación de representantes europeos y estadounidenses. Exigió un alto el fuego inmediato y el intercambio de prisioneros, priorizando a civiles y niños secuestrados por Rusia, y manifestó la disposición de Ucrania a dialogar para lograr una “paz verdadera”.
La ofensiva rusa ha ejercido una fuerte presión sobre la economía de Rusia: la inflación y los impuestos subieron y el costo del endeudamiento alcanzó niveles no vistos en veinte años, afectando significativamente a la población.
La economía rusa sufrió una contracción del 0,2 % en el primer trimestre de 2026, el primer retroceso trimestral en tres años, en un contexto condicionado por la guerra y las sanciones occidentales.
En ese marco, Vladimir Putin, durante el Foro Económico Internacional de San Petersburgo, dejó claro que no contempla una salida negociada al conflicto.
Putin afirmó que no veía sentido a una reunión bilateral y dijo que solo beneficiaría a Kiev para frenar el avance de las fuerzas rusas; propuso que primero trabajen expertos para elaborar soluciones antes de cualquier encuentro.
En su intervención, el presidente ruso calificó de tosco el formato epistolar elegido por Zelensky y relativizó el contenido de la carta. Recordó episodios anteriores —como gestiones a través de un empresario ruso y un bombardeo en Lugansk— para poner en duda la credibilidad de las iniciativas ucranianas.
Las reacciones internacionales llegaron desde Europa: la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, respaldó la carta y afirmó que evidenciaba el deseo de paz de Zelensky y del pueblo ucraniano. El presidente del Consejo Europeo, António Costa, reafirmó el compromiso europeo con una paz “justa y duradera” y destacó la importancia del apoyo político, económico y militar a Ucrania.
La portavoz de la Comisión Europea, Anitta Hipper, valoró la petición de negociaciones directas y el llamado al alto el fuego como un nuevo reclamo a Rusia para poner fin a la guerra. Subrayó que la UE y Ucrania buscan una paz genuina, mientras Rusia mantiene su ofensiva tras cinco años de conflicto, y señaló que Moscú controla menos del 1 % del territorio ucraniano.
En el ámbito interno ruso, Putin respondió a las referencias de Zelensky sobre su edad y legitimidad, recomendándole presentarse a la reelección conforme a la Constitución ucraniana —algo que no ocurrió en 2024 por el estado de guerra— y calificando como ilegítimo el mandato actual de Zelensky. El Kremlin descartó un encuentro cara a cara mientras no se cumplieran las condiciones exigidas por Moscú.
A pesar del rechazo ruso, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se mostró optimista sobre la posibilidad de alcanzar un acuerdo de paz en Ucrania. Afirmó que el conflicto podría resolverse, admitiendo su complejidad, y sostuvo que la guerra no se habría desatado si él hubiera estado en la Casa Blanca en febrero de 2022.
“Que ellos se hagan cargo. He sido yo quien los ha llevado hasta aquí. Creo que se va a resolver”, expresó Trump.
(Con información de EFE)


